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La sumisión de Claudia, Cap. 16 (Final)
Fecha: 11/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... los demás habitantes del mundo. Le restó importancia. Ésa era una pregunta que podría responder algún otro día. "No tengo ninguna intención de compartirte con nadie, en ningún lugar ni en ningún momento, Red," le devolvió la sonrisa. “Ahora, abre esa bonita boca. Estuviste a punto de morderme la última vez y no voy a correr ningún riesgo ahora.” Abrió la boca de buena gana. Sam arrugó una de las servilletas de tela que había incluido en el equipaje y se la metió dentro. La aseguró en su lugar con otra tira de cuero crudo y revisó el trabajo cuidadosamente. Ahora ella estaba temblando, anticipando lo que vendría. Sam la agarró por los tobillos. La puso boca abajo con una fuerza sorprendente. Le separó las piernas. Claudia arqueó la espalda. Notó que le estaba aplicando el lubrificante, extendiéndolo generosamente. No pudo evitar gemir. "Levanta el culo, Red," se rio entre dientes, golpeándole ligeramente el culo. Obedeció con entusiasmo. Era el hombre que le había enseñado esto y el único hombre con el que lo había hecho. Para ella, era algo muy especial que compartían. No le resultó fácil mantener la posición con las manos atadas a la espalda, pero pensó que podría mejorar con la práctica. Esperaba tener mucha práctica. Sam la ayudó sosteniéndola con una mano. Sintió ...
... la cabeza de la polla empujando contra su ano y se estremeció violentamente. Hacía calor aquí en la colina, pero de repente sintió escalofríos. "Quédate quieta, Red," le dijo Sam. Le agarró las caderas con ambas manos. Sintió como su polla la empujaba, abriéndola más… más ampliamente. Gritó dentro de la mordaza. La mordaza amortiguó el grito muy eficazmente. Podía gritar todo lo que quisiera sin hacer aullar a los coyotes. Sam siguió empujando su polla más profundamente en su culo y ella trató de apretar hacia atrás para ayudar. Dolía... pero era un tipo de dolor intensamente excitante, tanto que su visión se tiñó de rojo. Sam la agarró por las caderas con fuerza. De vez en cuando, le daba unos fuertes azotes en el culo respingón. Podía oírlo gruñir del esfuerzo mientras le forzaba la entrada. Ahora estaba temblando violentamente. No podía evitarlo. No se parecía mucho a lo que había imaginado cuando soñaba con encontrar el verdadero amor. Era austero, primitivo, ferozmente físico y las sensaciones siempre eran abrumadoras. No podía imaginarse haciendo esto con ningún otro hombre que no fuera Sam. Pero con él, se sentía segura... y amada. Empezó a bombear, lenta y fuertemente. Todavía le dolía, pero no tanto, y el grito que estaba a punto de dar se convirtió en un suspiro.