1. Yo Paula


    Fecha: 12/08/2026, Categorías: Confesiones Autor: hot girl, Fuente: TodoRelatos

    ... y tres pantaletas de mi hermana mayor, que por cierto eran algo pequeñas, no sé cómo le hacía para ponérselas.
    
    Algunas veces me llegaba a vestir muy bien con todo lo necesario y me iba a ver al espejo que tenía en el cuarto atrás de la puerta, era un espejo mediano, pero me colocaba un poco lejos de el para poder ver mi silueta completa, me gustaba como me veía, era una verdadera chiquilla traviesa.
    
    Una tarde llevaron una bolsa nueva y sacaron todas las demás para regalarlas a unas personas, mis cosas las tenía bien escondidas debajo de mi cama y como nadie entraba pues no tenía temor de que alguien las descubriera.
    
    La bolsa nueva que había llegado tenía algo muy especial, contenía cuatro pares de zapatillas de mi hermana mayor, dos bolsos uno café y uno negro, algo de maquillaje que no sacaron de los bolsos y pintura de labios.
    
    En cuanto pude me probé las zapatillas, me ajustaban bien con su correa al tobillo, eran de tacón mediano y estaban algo desgastadas, al día siguiente se las lleve al zapatero para que las repintara y les pusiera tapas a los tacones, no me cobro nada pues era amigo y siempre le llevaba un refresco cuando iba yo a hacer mandado.
    
    Me las entrego en la tarde noche, mi corazón latía muy rápido de la emoción y quería probármelas para saber si me quedaban y podía yo caminar con ellas puestas, sería mi primera vez vestida y con zapatillas.
    
    Llego la noche todos se fueron a dormir, yo me encerré en mi cuarto, saque la ropa y todo lo que ...
    ... necesitaría para arreglarme, lo puse encima de la cama, me fui vistiendo poco a ´poco, me gustaba sentir cada prenda cubriendo mi cuerpo, pero la emoción de tener zapatillas era lo máximo.
    
    Cuando me las puse me sentí en la gloria, me quedaban justas y me gustaba como habían quedado con su retoque que le dio el zapatero, quería llevármelas a la escuela pero eso aun no era posible, por lo que decidí que debajo del uniforme de la secundaria que me quedaba algo grande llevaría ropa interior de chica, por lo que antes de salir me ponía mis el calzón que mejor me quedara para ayudar a ocultar mi diminuto pene lo que facilitaba mucho la tarea, y me atreví a ponerme un brasier aprovechando que llevaría a parte del suéter una chamarra extra por el frío que hacía en esos días.
    
    Pasaron algunos días y me gustaba mucho vestirme y sentirme toda una nena, pues ya no solo era calzón y brasier, ahora agregué medias y liguero para sentirme más sexy, pero de pronto me empecé a dar cuenta que algunos de mis compañeros hombres me miraban diferente, había algo en sus miradas que me hacían sentir algo no incomoda, pero si especial. Note que me gustaba cuando su mirada se cruzaba con la mía y se producía una conexión muy especial, la verdad no sé cómo explicarlo.
    
    Un viernes por la mañana la clase se me hacía bastante pesada pero sobrevivo y en la siguiente hora más de lo mismo, solo pensaba en llegar a casa y ponerme mi otra ropa de niña. Por fin llega el recreo. Por cómo está dividido el horario ...