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El martirio de Sol
Fecha: 14/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Sexo con Maduras Autor: GranPutita, Fuente: SexoSinTabues30
... taparme las tetas, y con mis manos intentando tapar la entrada de mi coñito virgen. El me ordeno quitar la mano y logro ver la mata de pelos de mi coñito – Tendremos que cortar ese pelo. Tiene que dejarte libre los pechos, así que habrá que hacer algo con él. Ahora – dijo levantándose y bajándose los pantalones y los calzoncillos ante mi mirada que no podía dejar de llorar y temblar mientras mi padre, a continuación, se quitaba la camisa quedándose tan desnudo como ella y sentándose de nuevo en el borde de la cama. Ahora, – siguió diciendo el hombre – ven aquí, arrodíllate ante mí y cumple como cumplía cada noche tu puta madre desde que la preñé de ti. Hazme una mamada, pero bien hecha, hasta el final, hasta que mi lechita te baje por tu garganta y te llene el estómago. Yo, reprimiendo una náusea me quedó quieta donde estaba sin saber qué hacer, de pronto sentí unas terribles ganas de orinar, pero me contuve, estaba muerta de miedo. Arrastrando mis pies, llorando, temblando, llegue hasta donde estaba mi padre, sentado, con las piernas abiertas y me arrodille ante él. Yo no sabía qué hacer. Sabía a qué se refería, lo sabía por mi novio que tengo a escondidas. Yo, ya tenía claro desde hace mucho que me daban asco las mamadas, me dije llorando ante la visión de la flácida marrón y arrugada polla de mi padre que sobresalía de entre sus huevos y su pubis de vello rizado y negro. – ¿A qué estás esperando? ¡EMPIEZA! –ordenó mi padre y cogiéndome de la cabeza con una ...
... mano y su polla con la otra, me acerco a ella. Yo, llorando, abrí la boca e introduje su miembro en mi boca. Gimiendo, yo empecé a mover la cabeza llorando y sollozando, succionando, pasando mi lengua por la punta y la superficie de ese miembro que, aunque no parecía posible, empezaba a crecer por momentos llenando mi boca hasta hacerme querer vomitar mientras mi padre me cogía las manos y me obligaba a pasarlas por sus bolas. – Acarícialas, sácatela de la boca y pasa la lengua por toda la polla y lame también las pelotas de papi. Sollozando, yo obedecí, lamí la polla de mi padre y sus pelotas durante un minuto y después, volví a meterme la polla en la boca y seguí succionando entre lágrimas, notando como la polla se hinchaba más y más y como mi padre se tensaba. – Oh dios… oh dios, oh diossss….. – mi padre, gimiendo, agarró mi cabeza y la presionó contra si, notando como golpeaba con su pene mi garganta – Me viene ya, me vieneeee… Me corro, me corro me corr…. Luego me llevó a la cama, me puso sobre sus rodillas y me estuvo azotando el culo con la palma de la mano entre gritos y llantos durante largo tiempo, sin poder saber la cantidad de azotes dados, dejándome el culo tan rojo, escocido y marcado que hasta a él le dolía la mano. Cuando acabó, estuvo acariciándolo varios minutos mientras aprovechaba para acariciar la raja de mi coño, notando humedad en él, y teniendo de nuevo una erección, metiendo los dedos hasta la primera falange, notando como se humedece ...