1. Siervas del hombre: bienvenidas a mi harem 01


    Fecha: 18/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos

    ... exclamó de pronto el soldado - las mandaron a una galería en un sector de clase baja - aseguró, hablando como si diera por hecho que todas sabíamos lo que era una galería, riendo mientras miraba algo en esa estúpida tableta.
    
    - Perdón… pero… ¿Qué es una…? - le preguntó la chica a quien acababa de violar, sin poder terminar de formular aquella incógnita antes de que ese imbécil malnacido le volteara la cara de una fuerte bofetada.
    
    - ¡Acostúmbrense a terminar cada una de sus frases con la palabra Amo! eso les hará mucho más fáciles sus estúpidas vidas - gritó el hombre, sin dejar de mirar su tableta, sin que le importara que la chica a quien abofeteó estuviera llorando, antes de que dejara el aparato en las piernas de la pobre jovencita y se arreglara al fin la roma mientras recorría el camión con la mirada - las galerías son establecimientos donde La Corporación solía exhibir y prostituir a las mujeres que cometían alguna infracción en su servicio, una peculiar y muy ingeniosa forma de pagar su deuda, pero que ahora servirá como hogar para todas las putas de Aurora que traicionaron al Gobierno Central, donde serán prostituidas por el estado o vendidas a algún idiota que quiera quedarse con ustedes y llevarlas a casa. Así que prepárense, porque les espera una vida difícil, pues no todos sus amos van a ser tan amables y carismáticos como yo - levantó la voz ese maldito, antes de que un grupo de chicas subiera al camión, seguidas por algunos militares que se posicionaron a ...
    ... lo largo del vehículo mientras el tipo ese iniciaba nuestro camino a la galería que sería nuestro nuevo hogar, sin tener idea de lo que podía esperar de aquel aterrador lugar.
    
    Lágrimas, llanto, expresiones de dolor y desesperación, fue lo que observé mientras recorríamos las calles, sin tener una idea exacta de lo que pasaría con nosotras, sin saber cómo terminarían las cosas para mí, sin querer pensar en la clase de humillaciones que me vería obligada a vivir en ese lugar, en la clase de hombres que me tendría que recibir en mi cuerpo, pensamientos que me hicieron llorar, que me provocaron una sensación de impotencia insoportable que me hizo apretar los puños al saber que no podía hacer nada para cambiar mi destino, el mismo que en aquel momento dependía por completo del estado, de un gobierno que me había arrebatado mi libertad y mi voluntad.
    
    A pesar de lo largo que se me hizo el trayecto, en realidad el viaje fue inesperadamente corto. Cuando llegamos a nuestro destino, nos hicieron bajar en fila frente a lo que parecía ser un gran supermercado, al cual entramos casi de inmediato, formadas en una sola línea que avanzó por un pasillo flanqueado por cabinas transparentes que contenían una cama y un lavabo, donde algunas mujeres ya se encontraban ahí siendo violadas por algún extraño.
    
    Lo que sentí al estar en ese lugar, fue devastador, al pensar que tal vez viviría el resto de mis días de esa forma, esperando a que un cliente entrara en mi cabina, añorando un orgasmo ...