1. Hasta esa noche ninguno de nosotros había sido maricón, todo pasó por mezclar marihuana con ron….


    Fecha: 18/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... conmigo, y yo nos continuábamos masturbando mutuamente, tanto él como yo, poco a poco nos fuimos pegando más, él uno al otro, al punto que sin dejar de masturbarnos comenzamos a besarnos. En mi vida yo había besado a otro hombre, pero poco me importó en ese instante, ya que se sentía tan rico que mi amigo me estuviera haciendo la paja, que el besarnos fue como algo extra, dentro de nuestra excitación. Ocasionalmente les daba un vistazo a los otros, y a diferencia de nosotros, no tan solo se estaban besando, y acariciando por todas partes, sino que ya el más pequeño mantenía la verga del gordo dentro de su boca, dándole una tremenda mamada. Al tiempo que el otro, estaba colocado tras el gordo, acariciando sus pechos, y restregando su verga contra las nalgas del gordo, que se movía de lado, a lado como si realmente ya lo tuvieran clavado. Pero entre mi compañero y yo surgió una pequeña diferencia, tanto él como yo queríamos comerle el culo al otro, hasta que llegamos a un punto, que ni él, ni yo, queríamos ceder en ser el primero, ya a mí se me estaban quitando las ganas, cuando mi amigo me propuso que lo hiciéramos a un mismo tiempo. La verdad es que cuando lo escuché, pensé este me quiere coger de pendejo, y ya estaba a punto de mandarlo al coño de su madre, cuando comenzó a decirme, mira yo nunca lo he hecho, pero se me ocurre que, si los dos nos recostamos, tu sobre mí, o yo sobre ti, pero en lugar de cara a cara, yo coloco mis pies hacía tu cara, y tu colocas tus pies ...
    ... hacía mi cara. Tras pensarlo por unos segundos, imaginándome como quedaríamos, pensé que quizás si era posible que eso funcionara, me di cuenta de que mi verga alcanzaría su culo y la del el mío. Sin demora alguna, y sin dejar de pajearnos, nos colocamos en esa posición, al principio nuestras vergas chocaron la una contra la otra, y por un corto rato nos las restregamos mutuamente, pero tras nosotros abrir nuestras piernas, y doblarnos, nuestras respectivas vergas quedaron justo frente al esfínter del otro, poco a poco, mutuamente comenzamos a movernos, y fue cuando comenzamos a sentir a un mismo tiempo, como nos penetrarnos el uno al otro. En cierto momento estuve ganas de hasta quitarme, por el dolor que me producía la verga del penetrando mi culo, pero al mismo tiempo, el placer de estar siendo penetrando por él, hizo que continuase moviendo mis nalgas, sin preocuparme por penetrar a mi amigo, y sin fijarme tanto en el dolor. Entre doblar un poco más las rodillas, e ir empujando mis caderas, finalmente él me había penetrado por completo, hasta que comencé a moverme rítmicamente, y el placer fue en un franco aumento. Sentía como su dura y caliente verga me entraba, y salía prácticamente por completo de mi culo, mientras que yo me masturbaba, con nuestros brazos nos apretábamos, más y más, sin dejar de decirnos mutuamente lo mucho que nos gustaba estar haciendo eso. Hasta que, al centrar mi vista en nuestros otros amigos, vi claramente que, al gordo, le continuaban mamando su ...