1. Ella tenía una pija enorme


    Fecha: 19/08/2026, Categorías: Transexuales Autor: el fecha, Fuente: CuentoRelatos

    Eran las dos de la mañana, yo circulaba en mi auto por una avenida conocida del lugar donde vivo. De pronto, al llegar a una esquina con muy poca luz, giré hacia la izquierda y las luces del auto la iluminaron por primera vez a ella. Una morocha, alta, muy bien dotada que sin dudas estaba ofreciendo sexo a cambio de unos pesos…
    
    Sin dudarlo paré, bajé el vidrio y luego de cruzar un par de palabras, preguntar “tarifas” e intercambiar picaras sonrisas con ella, la invite a pasar unas horas juntos.
    
    Fuimos a un bosque muy oscuro un poco alejado del centro de la ciudad donde se suele ir a pasar gratos momentos, nunca mejor apodado aquí como “Villa Cariño”.
    
    Nos pasamos al asiento de atrás y comenzamos a besarnos y a tocarnos todo el cuerpo. Justo en ese momento, en lo mejor de la noche, cuando todo parecía pintar de lujo para mí, ella me frena y me dice: -“te diste cuenta no?…”, “de qué? le contesté realmente asombrado… y ahí ella me tomó de la mano y me la puso en sus genitales… ¡Vaya… vaya! ¡que sorpresa!
    
    En ese momento no sabía si echarla del auto, si cagarla a trompadas o si romperle el culo por hija de puta. Si, entre sus piernas colgaba una enorme pija que encima por la calentura, ya mostraba todas las intenciones de pararse en gran escala. El mundo se me vino encima como una cagada de una paloma gigante, la hermosa morocha que esa noche me había deslumbrado con su figura era un travesti.
    
    Miré para todos lados, me aseguré de que nadie nos viera y la dije: ...
    ... -“que hacemos?”. Ella se agachó, me desabrochó los pantalones y murmuró: “No es el fin del mundo…” y empezó a chuparme la pija muy profundo.
    
    En ese momento no pensé en nada “que sea lo que Dios quiera”.
    
    Luego sacó de su cartera un pote con vaselina, unos forros, se puso en cuatro patas y me dijo que la coja.
    
    Yo realmente estaba muy caliente y no dejaba de ver una mujer delante de mis ojos, tomé la crema, le puse un poco en el ano, otro poco en mi verga y empecé con cuidado a querer metérsela por el culo.
    
    Debo confesar que me costó un poco, pero al fin lo logré. Toda mi pija en su culito y ella que gritaba y pedía más y más…
    
    Luego, un poco cansado por el movimiento brusco que teníamos, me senté y ella se montó encima de mí e introdujo sin problemas esta vez mi verga en su culo y empezó a cabalgar en una forma muy violenta. Realmente sentí que le destrozaba el orto de tantos bombazos tan profundos. Ella gritaba como loca y no paraba de moverse.
    
    Ya habíamos terminado, ella estaba sentada a mi lado, yo había prendido un cigarrillo mientras ella acariciaba mi nuca muy sensualmente. Me sentía raro, no sé, nunca lo había hecho con un travesti. Y ella también estaba rara, no sé, se sentía mal…
    
    Le pregunté que le pasaba y me dijo que todavía estaba caliente y le miré la pija y claro, no había acabado. Si, tenía el culo destruido, pero con la pija re-parada.
    
    Miré nuevamente hacia los cuatro costados con miedo de que alguien nos mire y me agache y me metí en la boca ...
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