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Hermano mayor y 2 militares se culean a una hermanita en un cuarto de alquiler
Fecha: 21/08/2026, Categorías: Hetero Incesto Intercambios Autor: Yorg77, Fuente: SexoSinTabues30
Don Pedro, era un vendedor de frutas, vivía solo en una pequeña casa en el centro de San Salvador. Para complementar sus ingresos, alquilaba un cuarto a Hernán y Juana, dos hermanos huérfanos que habían llegado a la ciudad escapando de la guerra en el campo. Hernán, de 16 años, era un joven robusto con un cuerpo forjado por el duro trabajo de la construcción. Su pecho ancho, brazos fuertes y abdomen marcado y velludo lo hacían parecer un hombre hecho y derecho a pesar de aun ser un adolescente de 16. Juana, de 10 años, era una niña delgada con rasgos indígenas, labios pequeños y piel muy suave, pecho en plena formación, pero con curvas que comenzaban a despuntar, heredadas de su madre. Parecían ser 2 hermanos muy unidos, las primeras semanas transcurrieron muy normal. Don Pedro, con su naturaleza curiosa y solitaria, a menudo se encontraba espiando a través de una pequeña abertura en la pared del cuarto de Hernán y Juana. Al principio, eran solo murmullos y risas, pero con el tiempo, los gemidos y gritos de pasión se volvieron más intensos y frecuentes. Cada noche, los sonidos de placer llenaban el pequeño espacio, y Don Pedro, a pesar de sus años, no podía evitar sentir una mezcla de curiosidad y excitación. A través de la abertura, Don Pedro observaba cómo Hernán y Juana 👨👧se entregaban el uno al otro con una pasión desenfrenada. Hernán, tenia una verga de 15 cm, gruesa y con venas prominentes, penetraba a Juana con movimientos rítmicos y profundos. Juana, ...
... con su vagina estrecha y húmeda, recibía a Hernán con gemidos de placer, sus pequeñas manos agarrando las nalgas peludas de su hermano mientras él la embestía. La vaginita de Juana parecía que fuera a explotar y que no estiraba más, desde la avertura de la puerta Don Pedro solo podía ver las 2 piernitas de Juana totalmente abiertas en pose de misionero, mientras que en medio de ella su hermano Hernan la culiaba como un animal. Al despegarse, Hernan dejó ver como había dejado la vaginita de Juana, la cual estaba totalmente abierta e hinchada, y expulsando chorros de semen combinado con sangre. Las noches eran maratones sexuales, con Hernán y Juana explorando cada rincón de sus cuerpos. No había noche que no culearan, eran como 2 animalitos qué no tenían control. Cada mañana (después de preparar el desayuno) Juana, con su boquita inocente, se arrodillada frente a su hermano y bajandole los Boxers le chupaba el pico a Hernan con dedicación 🫦👅🍆, saboreando cada centímetro de ese miembro que la llenaba de placer. Los testículos peludos de Hernán, colgando pesadamente, eran otro foco de atención para Juana, quien los acariciaba y besaba con devoción. Una tarde, mientras Hernán estaba trabajando, dos militares llamaron a la puerta del pequeño cuarto. Juana, con su inocencia y curiosidad, abrió la puerta y se encontró cara a cara con dos hombres uniformados, altos y musculosos 👨👨👧 . El primero, un sargento de cabello corto y ojos penetrantes, tenía un físico ...