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30 tíos me follaron como en mi vida
Fecha: 21/08/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: mar, Fuente: TodoRelatos
... rotando por mi manos y mi boca y follándome la boca bien duro como si fuese una puta muñeca hinchable y yo les lamía las pollas con esmero porque me encanta ser usada como una puta barata. Entonces me agarraron del pelo y me llevaron dentro de la casa donde hacía más fresco que fuera y me tiraron sobre el sofá nada más entrar. Yo en seguida me abrí de piernas y empecé a masturbarme con cara de puta para provacarles porque estaba deseando que me metiesen una buena polla en mi coño que palpitaba. Pero entonces me agarraron para que no pudiese masturbarme y en vez de eso empezaron a turnarse para comerme el coño. Joder, no os imagináis cómo lo hacían. Yo intentaba moverme para restrergarme contra ellos y conseguir correrme en toda su cara, pero los cabrones me tenían bien agarrada y yo gemía como una puta sin parar. Y entonces, cuando estaba a punto de correrme el cabronazo que me comía el coño paró. Yo me arqueé mucho buscando esa lengua que me haría correrme, pero me quedé con las ganas. Empecé a retorcerme y cuando mi coño dejó de palpitar otro de ellos empezó a masturbarme súper fuerte con toda la mano dentro de mi mojado coño, que le entró a la primera porque yo estaba caliente como nunca en mi puta vida. Yo le suplicaba que me hiciese correrme pero nuevamente cuando estaba a punto él quitó la mano rápidamente y yo aullé como una puta perra de las ganas que tenía de ser follada. Intenté quejarme y decirles que habíamos acordado que me follarían, pero uno de ellos me ...
... pegó un hostión y me dijo que cerrase mi boca de puta y me la metió directamente en la garganta. Aquello me puso súper cachonda, la verdad, y empecé a mamársela como una guarra mientras sentía que me ponían un succionador en el coño. Estuvimos así muchísimo rato, yo mamando una polla tras otra y ellos quitándome el succionador del coño cada vez que iba a correrme. Cuando ya sentía que mi pobre coñito no aguantaría más les supliqué que me follansen y entonces un negro con la polla gigantesca se acercó sonriéndome. Yo me abrí de piernas mirándole como una actriz porno de las más putas y sentí cómo salía un chorro de mi coño solo de imaginarme esa pedazo de verga dentro de mí. Al verlo todos aplaudieron y empezaron a silbar y el negro me tumbó en el sofá de un empujón. Entonces cuatro tíos me agarraron por todas partes para que me quedase bien quieta y el negrazo me agarró con sus enormes manos por mis estrechas caderas para poder follarme sin que yo pudiese siquiera moverme un centímetro. Yo chorreaba y le suplicada que me follase como a la puta que soy, pero el cabrón tenía otros planes y empezó a metérmela bien despacio y apenas la punta, para que yo me volviese aún más loca pero sin dejarme que llegase al orgasmo que necesitaba desde hacía horas. Yo suplicaba y no paraba de pedirle que me la clavase hasta el fondo, pero él seguía dándome bien despacio mientras todos sus amigos se reían de mis súplicas. Y así, mientras yo suplicaba ser follada por cada una de las pedazo de ...