1. SOLUCION A UN PROBLEMA DE INTIMIDAD


    Fecha: 25/08/2026, Categorías: Hetero Intercambios Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30

    Cuando me casé mi esposa tenía veinte años y yo cuarenta y dos, ella me confeso que era estéril y yo le manifesté que no deseaba tener hijos a mi edad. Durante más de veinte años disfrutamos la vida con todo lo que se nos antojó, viajes, fiestas, autos, etc. Todo gracias a contar con una buena empresa que me produce suficiente y más.
    
    Pero el tiempo pasó y ahora tengo sesenta y dos años. En el año anterior se me presento problemas con la próstata, pero con una cirugía y medicamentos el asunto se pudo solucionar, no obstante, tres meses después comencé a notar disfunción eréctil, al punto que hace seis meses, la última vez que traté de tener intimidad con mi esposa fue imposible. Ella muy comprensiva me dijo que no era problema, que ya habíamos tenido una vida sexual muy activa, y que ahora no sería ningún problema.
    
    Pero yo consciente que ella apenas cumplió cuarenta años está en la primavera de su sexualidad, además, le han sentado tan bien los años que ahora tiene un cuerpo más atractivo que cuando nos casamos. Yo desde luego ahora en estas circunstancias he notado como muchos hombres se le quedan mirando con ojos de deseo, incluso amigos y familiares.
    
    Días después que note mi deficiencia, una noche conversando con un amigo de toda la vida, compañero de colegio con quien tengo mucha confianza le comenté el asunto y lo lamento mucho, no solo por mi sino por mi esposa. Le conté lo que ella había dicho cuando se presentó la imposibilidad de tener una erección, ella ...
    ... muy comprensiva trato de animarme, siendo ella la más afectada a su edad.
    
    Mi amigo me comprendió y dijo… Si es muy cierto considerando la edad de tu esposa, no obstante que ella trate de comprender la situación, pero las hormonas actúan, se activan y puede resultar complicado controlarlas.
    
    Pasado un par de meses me volví a encontrar con mi amigo Roberto, ese es su nombre, y hablamos de todo, pero él no toco mi tema de salud, no obstante, yo si quería hablar abiertamente con él aprovechando que es la única persona con quien he compartido mi problema. Y esperé me preguntara sobre mi esposa, pero como no lo hizo, le conté que a veces la notaba un poco impaciente, pero controlada, algo que antes no sucedió y esto me ha hecho entender que la falta de sexo tarde o temprano iba a salir a flote, si ella no lo buscaba por fuera de casa.
    
    Y Roberto me preguntó… ¿y qué has pensado al respecto? como hallar una solución, esto me dio pie a soltar mi idea. Le dije… tú has participado con Sofía, mi esposa, y conmigo, en fiestas, paseos, a veces los tres solos, otras veces con tu pareja de turno, conoces nuestros gustos y Sofía es muy especial contigo.
    
    Si eso es cierto, ella siempre ha sido muy amable y detallista conmigo. Y yo agregue… Y tú con ella.
    
    Entonces he pensado que como tú y ella se entienden bien, podrían compartir la intimidad que yo no le puedo dar.
    
    Mi amigo se sorprendió y no sabía que decir. Movía las manos y los brazos, pero no le salía ni una palabra, solo ...
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