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Una herencia familiar muy complicada XIII
Fecha: 25/08/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
Una herencia familiar muy complicada XIII Capítulo 13 Tras el agitado primer día de Apolo en “el Olimpo de los Dioses”, durmió como un bendito, agotado pero feliz. Pero le esperaba un despertar absolutamente impensable para cualquier mortal, aunque quizás la propia finca con algún poder secreto que fluía en el ambiente, le iba a otorgar un día glorioso digno de un dios en el mismísimo Olimpo. Cuando Apolo llego a su dormitorio se desnudó completamente y se acostó sobre la inmensa cama que tenía el dormitorio que le habían asignado, ya que realmente estaba cansado, pero la propia excitación de saber que una nueva vida le esperaba a partir de ese momento, absolutamente diferente a cualquier idea o proyecto anterior, le impedía conciliar el sueño. Esa inquietud, unida a que las nuevas y hermosas hermanas que le habían aparecido como de la nada, lo estaban volviendo loco con sus provocaciones, pero sobre todo a los acontecimientos ocurridos en el arroyo con las tres hermosas mujeres entre las que se encontraba la más pequeña de ellas, y que a pesar de reconocer que no había sido una actitud integra o decente, no le importaría volver a repetir en el mismo momento que se presentase la ocasión. Tras dar varias vueltas sobre la cama intentando relajarse, fue consciente de la inmensidad de aquella habitación, que debía de haberse diseñado para algún matrimonio que viniese a la finca invitado, pues la cama era cualquier cosa menos individual, ya que incluso con su enorme ...
... corpulencia comprobó que podía dormir incluso cruzado el ella, pues debería de tener casi dos metros y medio por lado. Intento no pensar y centrarse en dormir y descansar, pero en ese momento su móvil, que lo había dejado sobre una mesa escritorio donde también había colocado su portátil, recibió el aviso de una serie de entradas de WhatsApp y curioso por ver de quien podían ser, ya que a excepción de su madre, su abuela Cata y personas de la Universidad, nadie sabía su número de su teléfono, se levantó y al ver quien era la autora de esos mensajes se sorprendió, pues eran los tres de Helena, recordando en ese mismo momento que lo había anotado cuando ella lo llamo para la entrevista que tuvieron hacia escasamente una semana. Los mensajes decían: ·Mañana, Andrea, Sofía y yo iremos pronto a ver si “Rayo” monta a “Veloz” y te lo digo por si quieres venir con nosotras” ·Si te decides a venir, te avisamos pronto” ·Tu dirás” Tras meditarlo un momento, Apolo, quizás envalentonado por como todas se tomaban a broma los comentarios subidos de tono, o bien porque en el fondo así lo pensaba y lo deseaba, la contesto: ·La verdad es que, desoyendo los consejos de mi abuela, no he puesto el cerrojo con la esperanza que vinieses a darme las buenas noches y a arroparme, y no me podía dormir esperándote, pero ahora que sé que vendrás a despertarme mañana a primera hora voy a dormir como un angelito. Y luego puso una cara con un guiño. Comprobó que Helena había visto su mensaje y ...