1. Cristina y Roberto 5


    Fecha: 26/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos

    ... excitaba, sabiendo que estaba siendo usado para el placer de Cristina. Ella lo mantuvo así durante unos momentos, antes de retirarlo bruscamente.
    
    —Ahora, pon tu culo en posición —dijo, señalando el sofá.
    
    Roberto se levantó, caminando con torpeza en tacones altos, y se colocó a cuatro patas sobre el sofá, su vestido levantado, exponiendo su trasero. Cristina se posicionó detrás de él, alineando el strap-on con su entrada.
    
    —Relájate, putita —susurró, antes de empujar lentamente el falo dentro de Roberto.
    
    Él gimió, sintiendo cómo el strap-on lo llenaba, estirando sus músculos. Cristina comenzó a moverse con ritmo, entrando y saliendo de su cuerpo, cada embestida más profunda que la anterior. Roberto se aferró a las almohadas, sus uñas enterrándose en el tejido, mientras los gemidos llenaban la habitación.
    
    —¿Te gusta ser follada como una perra, Roberto? —preguntó Cristina, su voz llena de burla y deseo.
    
    —Sí, Cristina... me encanta —respondió él, su voz quebrada por el placer.
    
    Cristina aumentó el ritmo, sus caderas chocando contra las nalgas de Roberto. La jaula de castidad rozaba contra el sofá con cada embestida, recordándole su condición de sumisión. A pesar de la frustración de no poder alcanzar el orgasmo, el placer era abrumador.
    
    —Ahora, cabalga —ordenó Cristina, retirando el strap-on y guiando a Roberto para que se sentara sobre él.
    
    Él se posicionó, sintiendo el falo frío contra su entrada antes de bajar sobre él. El strap-on lo llenó de nuevo, ...
    ... esta vez con él en control del ritmo. Se movió arriba y abajo, sus pechos de silicona botando con cada movimiento. Cristina lo observaba, su expresión de dominación mezclada con deseo.
    
    —Más rápido, putita —instruyó, sus manos agarrando las caderas de Roberto para guiar sus movimientos.
    
    Roberto obedeció, aumentando el ritmo, sintiendo cómo el placer se acumulaba en su cuerpo. A pesar de la jaula de castidad, su pene intentaba responder, atrapado en su prisión de metal. Los gemidos de Roberto llenaban la habitación, su cuerpo tenso, al borde del éxtasis.
    
    De repente, Cristina lo detuvo, sosteniéndolo firmemente.
    
    —No tan rápido, putita —dijo, con una sonrisa traviesa. —Aún no has terminado.
    
    Con un movimiento rápido, Cristina retiró el strap-on, y Roberto sintió un chorro de líquido caliente sobre su pecho. Era su propio semen, que había sido extraído de la jaula de castidad. Cristina lo recogió con los dedos, untándolo sobre el strap-on.
    
    —Ahora, chupa —ordenó, sosteniendo el falo frente a la boca de Roberto.
    
    Él miró el strap-on, cubierto con su propio semen, y sin dudarlo, lo tomó entre sus labios. Chupó, sintiendo el sabor salado de su propia eyaculación. Cristina lo guio, asegurándose de que no quedara ni una gota.
    
    —Trágate todo, putita —susurró, su voz llena de satisfacción.
    
    Roberto obedeció, tragando su propio semen, sintiendo la humillación y el placer mezclarse en su mente. Cristina sonrió, satisfecha con su obediencia.
    
    —Has sido un buen chico ...