1. La mujer que mi padre abandonó


    Fecha: 27/08/2026, Categorías: Incesto Autor: MoFranco, Fuente: CuentoRelatos

    ... redondos glúteos, mis dedos no tardaron en llegar a su clítoris, primero el medio y después el índice, continue acariciando de manera circular, la agitada reparación, el cálido aliento y los quejidos de mi madrastra cerca de mi oído me tenía un la gloria total.
    
    Entonces vino el momento crucial cuando se quitó el short y me dijo…
    
    – ven a la cama
    
    Y separando sus piernas me invito a que me acomodara en medio de ellas.
    
    Luego dijo…
    
    "acércate".
    
    Lo hice y mi miembro quedo a escasos centímetros de su vagina que brillaba por la lubricación que ya venía fluyendo, aun con algo de temor, me volvió a sonreír y me dijo:
    
    “no tengas miedo, hazlo, te deseo!
    
    De solo recordar ese momento siento venirme, como joven "responsable" siempre cargo con preservativos, en el momento de querer ponerlo en mi miembro me dijo:
    
    "cariño, eres mi niño, quiero tenerte dentro de mí de manera natural”
    
    Eso hizo que me sonrojara, acto seguido tire el condón y mire hacia abajo, encontrando su vagina, era perfecta, depilada sin un solo vello púbico, extremadamente suave, con dos labios hermosos, eso complementado con dos enormes y torneados muslos adornado el derecho con una "calaverita de azúcar" o de día de muertos para los mexicanos, unos pies con una pedicura perfecta, con esmalte negro y rayas blancas, con un tatuaje tribal adornando su empeine izquierdo, adornando su tobillo derecho una tobillera con piedras brillantes, era la escena perfecta que cualquier hombre desearía, bese ...
    ... sus muslos, sus pantorrillas.
    
    Vino el momento de la penetración, con un quejido divino de su parte, iniciamos un vaivén increíble, sus hermosas y torneadas piernas se sujetaron de manera brutal como tenazas a mi cadera, nuestras lenguas se entrelazaron de una manera épica, su saliva fue un embriagante de otro mundo fueron alrededor de 5 minutos increíbles, cuando, me dijo:
    
    “me estoy viniendo”
    
    Exhalando un quejido divino, paso seguido me susurro al oído:
    
    “hazlo mi niño, te toca, no te aguantes, quiero tu leche dentro de mí”, provocando la eyaculación mas intensa y abundante de mi vida, sonriendo me dijo:
    
    “sentí todo”.
    
    Al finalizar me dijo:
    
    “¡Gracias!, lo necesitaba”
    
    Aún con el éxtasis se unieron dos situaciones, mi virilidad y todo el deseo reprimido de ella, solo bastaron escasos minutos de caricias para tener mi pene erecto de nueva cuenta, fue ahí cuando tuve otra imagen sublime, la mujer de mi padre desnuda se puso a cuatro, su largo cabello castaño claro la hacía ver divina, sobre decir que las enormes caderas y glúteos que vi por la posición, eran perfectas, un tamaño ideal, sin llegar a lo grotesco, redondas, suaves con algunas líneas de celulitis que las hacían aún más excitantes.
    
    Dicen que la perfección radica en la imperfección, y la imagen que faltaba llego su tatuaje bajo su espalda, sexy, hizo la escena perfecta, imposible el no recorrer con mi lengua cada milímetro de estas, su piel era suave, probe su vagina, la cual había limpiado ...