1. Pesadillas de terror. La señora Isabel. parte 1


    Fecha: 28/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumisso, Fuente: TodoRelatos

    ... hacia mí en cuclillas y observé su rostro curtido por la edad :
    
    -Te prometí que un día pagarías todas tus faltas de respeto hacia mí, ese día ha llegado, te voy a enseñar modales - Intenté levantarme del suelo pero no podía, no tenía fuerza alguna. La señora Isabel me agarró por los brazos y comenzó a arrastrarme hasta el fondo de la casa, de donde salían unas pequeñas escaleras que descendían bajo la finca. Conocía aquel camino, su casa al igual que la mía tenía un sótano. Al final de la casa descendían unas escaleras y llegabas al sótano de la casa bajo la vivienda.
    
    Me introdujo dentro de su sótano, era un sótano viejo con las paredes descascarilladas, suelo de cemento, una luz proveniente de una bombilla que colgaba del techo. Me dejó en el centro de la habitación mientras se dirigía de nuevo hacia la puerta. Cerró la puerta y colocó un candado grueso en la puerta, se guardó la llave en su escote por debajo de su delantal y en el interior de su sujetador. Se dirigió hacia una estantería que había en el sótano y agarró un nuevo par de guantes de goma. Se quitó sus guantes de goma que usaba para su jardín y agarró unos guantes viejos y usados que había en la estantería. Comenzó a enfundarse el par de guantes mientras me miraba como permanecía inerte en el suelo sin poder moverme debido a la inyección. Aquellos guantes desprendían un fuerte olor y estaban completamente sucios, su color original era amarillo pero de tanta suciedad y grasa que acumulaban eran ...
    ... marrones, eran repugnantes los guantes que se estaba enfundando en su brazo carnoso, la quedaban terriblemente apretados a sus brazos carnosos y flácidos de abuela. Tiró del extremo con fuerza para terminar de ajustárselos, se acercó a mi agarrando unas esposas metálicas entre sus manos.
    
    Agarró mis manos y las condujo a mi espalda, colocó las esposas metálicas en mis manos y las cerró con dureza. Ahhhhh me quejé levemente, apenas podía hablar, la inyección me había paralizado, no tenía fuerzas para nada, no podía ni pestañear, aquella sustancia que me había inyectado era muy fuerte. Cerró las esposas en mis manos a mi espalda con dureza.
    
    -¿Te duelen y aprietan las esposas ?..... cuando lleves horas con ellas puestas el dolor aumentará, voy a asegurarme te aprieten todo lo posible – La señora volvió a apretar un poco más las esposas sonriendo con una mirada perversa. Cerró las esposas con llave y se las guardó en el bolsillo de su delantal. Agarró mis pies y comenzó a atarlos con una cuerda resistente y áspera. Aquella vieja señora sabía hacer nudos de una forma perfecta, estrangulo mis tobillos con la cuerda y dejó mis pies fuertemente atados, sería imposible liberarme de aquella cuerda. Se dirigió de nuevo a la estantería del sótano y agarró una cadena gruesa de metal muy resistente. Ancló un extremo de la cadena a una argolla que había incrustada en la pared del sótano junto con otro nuevo candado. Agarró entre sus guantes un nuevo objeto de la estantería, tenía todo ...
«1...345...8»