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Pesadillas de terror. La señora Isabel. parte 1
Fecha: 28/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumisso, Fuente: TodoRelatos
... aprenderías modales…. Hoy soy tu madre y voy a enseñarte a respetarme…. Soy tu mamaíta,jajjajaja – Levantó de nuevo la correa y volvió a descargarla con fuerza sobre mi culo. Llevábamos una hora en el sótano y estaba recibiendo un buen castigo lleno de correazos intensos y dolorosos. La azotaina era larga y lenta, tras cada azote recriminaba mi comportamiento, aquella señora no paraba de hablar. Apenas llevábamos 50 correazos, la mitad y ya estaba llorando, el dolor era muy fuerte y la vieja señora Isabel se burlaba constantemente de mí. Aumentó su dureza con la correa tal como había prometido si lloriqueaba . Cada azote era más y más doloroso, empezaba a ser insoportable su castigo. Era una verdadera pesadilla. En ese momento escuché el motor del coche de mi madre regresando de su peluquería, en aquel sótano se escuchaban los ruidos exteriores. Mi madre no me encontraría en casa y quizás vendría a buscarme, pero estaba completamente equivocado, nadie sabía que estaba en el sótano de la vieja señora Isabel. Intenté gritar pero no podía con mi boca inflada por su bragas sucias y la cinta americana apretada impidiendo pudiese escupirla. La señora Isabel también escuchó a mi madre, se inclinó hacia mí y volvió a sujetarme por el pelo con brusquedad provocándome un gran dolor con su brusco tirón de cabello. Sus tirones de pelo te hacían saltar una lágrima debido a su brusquedad. -Tu mama no va a salvarte… no sabe que estas aquí y no vas a poder llamarla…. En un ...
... momento lo vas a comprobar - . La vieja señora Isabel dejó su correa en la estantería y se dirigió a la puerta de salida del sótano. Sacó las llaves de su escote y abrió el sótano. Se marchó dejándome allí encadenado y amordazado. En unos minutos escuché la voz de la vieja señora Isabel dirigiéndose a mi madre desde su casa a través de la mediana de separación del jardín. -Tu hijo se marchó hace unas horas, vinieron unos amigos en coche a buscarle y se montó, dijeron algo de la ciudad – Le indicó la vieja señora Isabel a mi madre. Escuché como mi madre maldecía, había vuelto a liarla y meterme en problemas. Mi madre había sido engañada por completo, ahora creía que me había marchado con mis antiguas amistades que tantos problemas me creaban. La vieja señora Isabel regresó al sótano, cerró de nuevo la puerta con llave quedando ambos encerrando dentro, con la diferencia que era ella quien portaba las llaves. Toda precaución era poco, estaba completamente encadenado y amordazado y con la puerta de salida cerrada, no podría salir de allí nunca por mi propia voluntad. Empecé a observar como la señora se despojaba de su delantal y posteriormente de su sujetador. Quedó desnuda a excepción de sus botas altas negras de lluvia que llegaban hasta las rodillas. Me mostró su enorme coño peludo de vieja y se dirigió hacia la estantería y agarró de nuevo sus guantes de goma marrones malolientes y apestosos. Esta vez no agarró la correa de piel, agarró un cable largo de goma. Se dirigió ...