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Encuentro diferente con Maduro
Fecha: 28/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: MariVillabos05, Fuente: TodoRelatos
Okey, empezare describiéndome, soy una chica alta y pues sinceramente tengo una figura bastante rica, tengo buena cintura, unas tetas muy muy ricas, y un culo bastante grande que con mi carita de santita siempre hacen buen contraste jejeje soy bastante coqueta y si se puede decir me gusta ser bastante putita, en mis relatos solo contare anécdotas que me han pasado, espero las disfruten jejeje, si quieren ver más allá, y verme todita y todito mi contenido jeje, mi conchita mojadita, y siendo tu putita puedes escribir amarivillalobos055@gmail.com sin nada más que decir, empezare con el relato jeje. Todos tenemos perversiones, deseos, fantasías, y siempre he cumplido todas en medida de lo posible; a veces retorcidas, locas, inconfesables; pero buscando el placer al máximo. Conocí un hombre maduro, divorciado, que me atraía y quería tener sexo con él. Era gerente en una empresa transnacional, con buen puesto, discreto, con un cierre cuidado sin exagerar; buena loción y ademanes de caballero. Tenía yo treinta y pocos años y sus cincuenta y más, lo hacían muy atractivo y apetitoso. Como consultora en logística, teníamos necesidad de reunirnos constantemente para los pormenores del trabajo. Una ocasión, el trabajo se extendió hasta tarde en la noche; se disculpó por la demora y ofreció el invitarme a cenar. Un pequeño restaurante italiano cerca de la oficina era el lugar perfecto. La cena a base de pasta y un par de botellas de tinto, relajaron la conversación a temas ...
... más personales; su divorcio, mi falta de pareja. Después de cenar, se ofreció llevarme a mi casa. Le invité a pasar a tomar una copa. Le serví un trago y me puse cómoda. Me senté junto a él y me empezó a besar el cuello; mis pezones se marcaron bajo mi bra de encaje. Sabia donde besar y como hacerlo. Sus manos me despojaron de mi bata dejándome en lencería. Acariciaba cada centímetro de mi piel sin tocar mis senos, ni mi pubis, excitándome lentamente. Sus labios también recorrían mi cuerpo, explorando y saboreando. Mi excitación era tal que no supe cuando desabrochó mi bra; mis senos se irguieron deseosos de atención. Sus labios aprisionaron uno de mis pezones y chuparon lentamente; sus dedos acariciaron el otro pezón, lo apretaban, era un dolor exquisito. Mi panty estaba empapada cuando me la quitó. Teniéndome desnuda, me cargó a la cama. Después de recostarme, metió su cara entre mis piernas y comenzó a lamer; su lengua encontró mi clítoris y y me masturbo haciendo círculos; yo jadeaba, respiraba rápidamente, mis puños se cerraban agarrando las sábanas, sentía que estaba a punto de venirme. Cuando estaba a punto de venirme, se detenía, aumentando mi excitación y frustrándome; le rogaba que siguiera, que estaba a punto; él no escuchaba, dejaba unos segundos y volvía a empezar. Su lengua y sus dedos se movían con maestría para hacerme gozar. Tomó mi clítoris entre sus labios y chupaba como si fuera un pezón, mientras metía dos dedos haciendo un movimiento de ...