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Sexo lésbico sucio
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Rosa Apasionada, Fuente: CuentoRelatos
Con Briseida somos muy buenas amigas desde hace años, pero además de eso nos conocemos bastante en la cama, ya que solemos tener mucho sexo casi todos los días, nos conocimos en un grupo donde había gente que leía libros de todos los géneros, luego coincidimos en la misma universidad, nuestra amistad se fue fortaleciendo a lo largo del tiempo. Briseida es una hermosa chica con el cabello rizado color tirando a naranja, la piel blanca y un buen cuerpo, ella tiene gustos sexuales que la mayoría de la gente los denomina raros, pero ella y yo somos de mente abierta así que por mi parte la acepto con todos sus fetiches y ella me acepta con los míos. Hicimos muchas cosas juntas, en el sexo probamos de todo, esa tarde fue espectacular porque pasamos todos los límites haciendo cosas muy sucias. Llego Briseida a mi casa estando muy liviana de ropa, casi desnuda, ese sostén apretado con pezones marcados me termino de prender fuego, me lance sobre ella, le devore la boca con besos frenéticos y busque su cuello mientras que con mis manos le quitaba el sostén para masajear sus pechos. Ella levantó su cuello para ofrecérmelo mejor y yo se lo lambí por completo, en cuanto le puse mis manos en sus senos desnudos ella gimió mi nombre y con una de sus manos fue bajando hasta mi falda y busco la zona de mi vulva hasta encontrarla y empezar a frotar su mano contra mi vagina metiendo apenas un dedo y haciéndome estremecer. Me abrió por completo mi vagina y me la empezó a masajear ...
... por dentro y por fuera utilizando 3 dedos y hasta 4 también, yo le llenaba los senos de saliva y se las esparcía con mis manos, ya que tenía ambas masajeando enteramente sus pechos. Briseida me quito mi remera y mi falda, me beso en los labios, en el cuello, en los senos y con sus besos fue bajando hasta que llego a mi abdomen, fue bajando un poco más y hundió su cabeza en mi vulva, yo la miraba con total lujuria estando de pie, agarré una buena parte de su cabello y le movía la cabeza hacia un lado y hacia otro mientras ella me metía cada vez más la lengua en mi vagina y me la escupía haciéndome que me pusiera más húmeda. Mi chica movía su lengua sin detenerse, mis jugos vaginales iban saliendo cada vez más rápidos y abundantes. -Aguantalos un poco en tu boca- le dije a Briseida. Ella abrió su hermosa boca y me mostró que en su lengua todavía tenía mi eyaculación. La agarre de su mentón, hice que se pusiera de pie y le di un apasionado beso pasando mi mano por su nuca y enredándola en su cabello. Así de esta manera pude saborear mi propio sabor mezclado con su saliva. Después ella volvió a lamber mi vulva, pero yo me había quedado sin fluidos ya, por lo que fue mi lluvia dorada lo que salió, ella se la trago satisfecha y suspiro. -Que rico- murmuro con una gran sonrisa. Luego le ate sus dos manos con mis cinturones de cuero en la esquina de mi cama, saque mi consolador con forma de pene que era bastante grande porque media 32 centímetros y además de ...