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Sombras (Capítulo 3)
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... esperar a alguien mientras sus ojos recorrían el lugar. Sabían de qué iba este hotel, y eso hacía que cada persona que pasaba tuviera un aura de misterio, de posibilidad, que ambos comentaban en susurros. —Mira esa pareja, la de la derecha. Él parece un tío normal, pero ella… joder, qué curvas. Seguro que aquí se lo pasan de puta madre —murmuró Miguel, inclinándose hacia Laura con una sonrisa pícara mientras señalaba discretamente a una mujer de cabello negro y un vestido ajustado que dejaba poco a la imaginación. Laura puso los ojos en blanco, pero no pudo evitar una pequeña sonrisa mientras respondía en voz baja. —Calla, no seas tan obvio. Pero sí, ella es guapa. Aunque mira a esos dos de ahí, los que acaban de entrar. Él es… no sé, tiene algo. —Se refería a un hombre rubio de pelo largo hasta los hombros, musculado, con una camiseta sin mangas que marcaba cada línea de sus brazos y pecho, y unos tatuajes que asomaban por su piel bronceada. Caminaba con una confianza que llamó la atención de Laura de inmediato, y aunque intentó disimularlo, sus ojos se detuvieron en él más de lo que pretendía. Miguel notó su mirada y se rió por lo bajo, dándole un codazo suave. —Vaya, te ha gustado el rubio, ¿eh? No me extraña, está como un tren. Imagínate lo que debe ser aquí con una pareja… seguro que no le falta acción. —Su tono era juguetón, pero había un brillo de morbo en sus ojos mientras observaba la reacción de Laura. Ella se ruborizó, apartando la mirada y ...
... murmurando un "tonto" mientras intentaba cambiar de tema, pero la imagen del rubio se quedó en su mente, alimentando pensamientos que no quería admitir. Siguieron comentando a otras parejas, como una mujer de unos cuarenta con un cuerpo escultural y un hombre más joven que parecía colgado de ella, o un par de chicos que reían y se tocaban con una familiaridad que dejaba claro que estaban cómodos en este ambiente. Cada observación, cada susurro entre ellos, cargaba el aire con una tensión sexual que ambos sentían pero no nombraban. Cuando se acercaba la hora de comer, decidieron irse, saliendo del hotel con una mezcla de alivio y curiosidad insatisfecha. Caminaron hasta un chiringuito en la playa de Vera, un lugar sencillo con mesas de plástico y un olor a sardinas a la brasa que les abrió el apetito. Comieron pescaíto frito y una ensalada, acompañados de un par de cervezas frías, mientras el sonido de las olas y las gaviotas llenaba el silencio entre ellos. Hablaron de cosas triviales, del mercado, del calor, pero evitaron mencionar el hotel, aunque ambos sabían que lo que habían visto y comentado seguía rondando sus cabezas. De vuelta al Hotel Mar y Sol, se cambiaron para bajar a la playa de Garrucha. Laura se puso el mismo bikini azul oscuro del día anterior, mientras Miguel se enfundó unas bermudas y una camiseta sin mangas. La playa estaba llena de gente, familias y parejas disfrutando del sol de la tarde, y ellos extendieron sus toallas bajo una sombrilla alquilada, como ...