-
Sombras (Capítulo 3)
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Darthmaull, Fuente: TodoRelatos
... su rostro ardía de vergüenza al principio, sus manos apretándose contra su pareo mientras intentaba apartar la mirada. Estaba escandalizada, no podía creer que estuvieran presenciando algo tan íntimo, tan crudo, en un lugar público. Quería irse, decirle a Miguel que volvieran al banco, pero sus pies no se movían. Poco a poco, mientras observaba a la chica pasar de la felación a montarse sobre el hombre mayor, sus caderas moviéndose con un ritmo frenético mientras sus pechos rebotaban y sus gemidos se hacían más fuertes, algo cambió dentro de ella. La escena, aunque al principio la había repelido, empezó a despertar algo que no esperaba: un calor que se extendía por su cuerpo, una humedad entre sus piernas que la sorprendió y la avergonzó a partes iguales. Miró al chico joven que se masturbaba, su polla dura y brillante de precum mientras observaba a su pareja follar con otro, y no pudo evitar imaginar, por un instante, cómo sería estar en el lugar de esa chica, sentir esa libertad, esa falta de inhibiciones. La culpa y el asco que siempre la acompañaban por lo de Carlos seguían ahí, pero ahora se mezclaban con una excitación que no podía negar. Miguel notó el cambio en la respiración de Laura, la forma en que sus mejillas estaban enrojecidas no solo de vergüenza, y decidió arriesgarse. Sin apartar la vista de la escena, donde la chica ahora estaba a cuatro patas, siendo penetrada con fuerza por el hombre mayor mientras su pareja gemía y se corría en la arena, deslizó una ...
... mano hacia la cintura de Laura, rozando su piel justo por encima del pareo. Ella se tensó por un instante, pero no lo apartó, y él tomó eso como una señal para seguir. Sus dedos se deslizaron un poco más abajo, presionando suavemente contra su cadera, y susurró, apenas audible: —Joder, esto es una locura, ¿verdad? Pero… no sé, me pone a mil. Laura no respondió, pero tampoco se retiró. Su respiración era rápida, y cuando Miguel movió su mano un poco más, rozando el borde de su bikini bajo el pareo, ella lo dejó hacer, sus ojos aún fijos en la escena mientras la chica llegaba al clímax con un grito ahogado, su cuerpo temblando mientras el hombre mayor gruñía y se vaciaba dentro de ella. La intensidad del momento, la crudeza de lo que estaban viendo, había derribado una barrera dentro de Laura, y aunque no lo admitiría en voz alta, estaba cachonda, su cuerpo respondiendo de una manera que su mente aún luchaba por aceptar. La escena terminó poco después, con los tres participantes recomponiéndose, riendo bajito mientras se limpiaban con toallas y se vestían parcialmente. Miguel y Laura, aún ocultos tras los arbustos, se miraron por un instante, pero no dijeron nada. Había una tensión eléctrica entre ellos, una mezcla de excitación y incomodidad que ninguno sabía cómo abordar. Sin una palabra, retrocedieron con cuidado hasta el banco y luego volvieron a la playa principal, recogiendo sus toallas y pertenencias en un silencio pesado. El sol ya se había escondido tras el ...