1. Entrevista con Jennifer, una sexo servidora


    Fecha: 03/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos

    ... alto? Solo mido 6 pies y dos pulgadas. (metro 90)
    
    – ¡Pues si es alto! – y sonríe.
    
    Ordenamos algo de tomar y algunos aperitivos e hicimos un plática trivial para luego tomar de nuevo la rienda del porque estábamos ahí. Fue ella la que me pregunta:
    
    – ¿Cuáles son los planes para esta noche?
    
    – ¿Tienes alguna sugerencia?
    
    – ¡Bueno! Estoy aquí para ponerme a su disposición y ser parte de su plan para esta noche.
    
    – ¿Realmente, no tienes una sugerencia para mí?
    
    – Podemos ir a las Vegas y pasar ahí la noche. – y Jennifer ríe.
    
    – ¡Las Vegas! En lo que llegamos, se nos pasa esta noche. ¿Algún lugar local donde te gustaría ir?
    
    – ¿Le gusta el baile? ¿La música?
    
    – ¡Si, me gusta el baile! Aunque no sé bailar.
    
    – ¿Le gusta la música latina? ¿Salsa?
    
    – Sí, me gusta la salsa…
    
    – ¿Habla español?
    
    – Si.
    
    – Mire, nunca imaginé que hablaría español.
    
    Desde ese momento como que el ambiente se hizo más familiar y de vez en cuando las preguntas se hacían en español.
    
    – ¿Tony, es casado?
    
    – No, ¿por qué lo preguntas?
    
    – Bueno, no le veo ni anillo ni la marca que dejan los anillos, pero un hombre tan apuesto como usted que no esté casado, difícil de creer o de encontrar.
    
    – Estuve casado, pero mi esposa murió hace más de 20 años y nunca me volví a casar.
    
    – ¿Tiene novia?
    
    – ¡Tampoco! No tengo novia.
    
    – Por lo menos ha de tener una de esas amigas con derechos… ¿verdad?
    
    – ¡Algo así!
    
    – Lo sabía, usted es un hombre muy atractivo para que no esté ...
    ... ligado a una mujer o varias mujeres, porque esa es la talla que tiene: el de un picaflor.
    
    – ¿Te parezco así?
    
    – Dígame, ¿Por qué me llamó? A usted le faltaran muchas cosas en la vida, menos la compañía de una mujer.
    
    – ¿Por qué crees que te llamé? Porque me hace falta la compañía de una mujer.
    
    – Se me hace que usted me llamó por pura curiosidad, por experimentar algo nuevo o diferente, pero a usted las mujeres le han de sobrar. De eso no tengo duda.
    
    – ¿De veras te parezco tanto así?
    
    – ¡Sin lugar a dudas! Mire, le voy a hacer una pregunta y si gusta me la contesta: ¿A cuántas mujeres se ha llevado a la cama?
    
    – ¿Crees que si tuviera ese talento estuviera llamando a una agencia para tener compañía?
    
    – Ya le dije. Lo suyo es solo curiosidad y nada más.
    
    – Dime Jennifer, ¿Cómo y por qué te inicias como dama de compañía?
    
    – ¿Quiere la verdad o la línea que muchas arrojan a sus clientes?
    
    – Las dos. –le dije.
    
    – La verdad es que esto me ayuda a pagar mis estudios universitarios. La otra verdad, es que eso es mentira y la razón porque lo hago es por lo mismo que usted está aquí: Curiosidad.
    
    – Explícame.
    
    – Bueno, la verdad que mi fantasía es experimentar con un hombre a quien no conozco, que por su edad tenga la experiencia suficiente para llegar a satisfacerme. Mi amiga me habló de esto y pensé que esta era mi oportunidad de cumplir esta fantasía.
    
    – ¿Es un riesgo?
    
    – Sí, pero todo tiene su riesgo. Lo único que tenía seguro, es que iba a suceder ...