-
Atracción y Poder. Capítulo 8
Fecha: 07/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: DPBETA, Fuente: TodoRelatos
... hacía que el momento fuera más intenso. Mientras doblaba una esquina del pasillo, se encontró con Alba, que venía en dirección contraria. —¡Daniel! —exclamó Alba, sonriendo ampliamente—. Qué casualidad encontrarte aquí. ¿Todo bien? Daniel se detuvo en seco, sintiendo cómo el color subía a su rostro. —S-sí, Alba. Todo bien. ¿Y tú? —preguntó, tratando de sonar tranquilo. Alba se acercó un poco más, inclinándose ligeramente hacia él mientras ajustaba un mechón de su cabello. El movimiento hizo que su escote quedara justo a la altura de su vista. Daniel trató de desviar la mirada, pero fue imposible no notar lo provocativo del gesto. —Bien, aunque este trabajo puede ser un poco aburrido a veces. Por suerte, tengo un jefe que hace que todo sea más interesante —dijo, con un tono que parecía contener un doble sentido. Daniel rió nerviosamente, sin saber cómo responder. Alba lo observó con atención, notando su incomodidad y algo más. Su mirada bajó brevemente hacia su cintura, donde un leve bulto era apenas visible bajo la tela de sus pantalones. —¿Todo en orden, Daniel? —preguntó Alba, levantando una ceja con una sonrisa que indicaba que sabía más de lo que decía. —S-sí. Todo bien. Bueno, mejor vuelvo al trabajo. Hay mucho que hacer —respondió Daniel, haciendo un esfuerzo por mantener la compostura. —Claro, claro, no te quito más tiempo. Aunque… ya que estamos, ¿recuerdas que hablamos de tomar una cerveza algún día? —dijo Alba, inclinándose un poco ...
... hacia él—. ¿Qué te parece si lo hacemos esta semana? Daniel sintió cómo su nerviosismo aumentaba al instante. Por un lado, la idea le resultaba intrigante, pero también sabía que Laura tendría algo que decir al respecto. —Bueno, no sé… tendría que ver cómo tengo la tarde, ya sabes, con todo el trabajo y eso. ¿Te parece si te confirmo mañana? —dijo, tratando de ganar tiempo. Alba sonrió de manera divertida, cruzando los brazos mientras lo miraba. —Claro, sin problema. Aunque… ¿qué pasa? ¿Tienes que pedir permiso en casa? —bromeó, dejando caer un comentario que rozaba lo humillante. Daniel rió nerviosamente, sin responder directamente, lo que solo hizo que Alba se mostrara más divertida. —Tranquilo, Daniel. Es solo una cerveza. Pero avísame, ¿vale? —dijo, despidiéndose con una mirada que parecía burlona y curiosa al mismo tiempo. Mientras Daniel regresaba a su escritorio, su mente estaba en un torbellino. La interacción con Alba había sido breve, pero suficiente para intensificar la tensión que sentía. ---------------------------------------------------------------- Laura había llegado temprano a casa. Como directora de su equipo, disfrutaba de cierta flexibilidad en su horario, lo que le permitía organizarse con libertad. Al entrar en casa, se descalzó y dejó sus tacones junto a la puerta, moviéndose con elegancia hacia el salón. Cuando Daniel llegó unos minutos después, la encontró sentada en el sofá, con un vestido negro ajustado que resaltaba sus ...