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Regalo de cumpleaños I
Fecha: 10/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Andrea, Fuente: TodoRelatos
... piernas y brazos, él se separa de mi y cae rendido a mi lado, con su mano me acaricia lo que desde su posición alcanza a tocar entre el muslo y la pierna. Me acerco a él y me recargo en su pecho, me gusta escuchar su corazón que en nuestros momentos más cursis me gusta pensar que con cada latido de su corazón me canta "Te quiero, te quiero". Así nos quedamos un buen rato recuperándonos en silencio, ese silencio cómplice de dos amantes que quieren decir mucho, pero no dicen nada. Cuando él se siente más recuperado se estira y vuelve a tomar la fusta y me dice un poco sin ganas: -Anda floja que aún me debes 42 azotes en el coño.- Estaba tan feliz y extasiada que se me había olvidado que aún faltaba la parte más tortuosa de mi "regalo" de cumpleaños. Mi amo se levanta un tanto perezoso, pero con fusta en mano se pone frente a mi y me vuelve a separar las piernas dejando mi coño completamente visible y a su disposición. Pensaba quejarme o decir algo, lo que fuera para alargar el momento y que no me torture con el dolor de la fusta en mi coño, pero mis pensamientos fueron interrumpidos por un agudo dolor en mis labios vaginales que se clavó como púas a lo largo de todo mi coño. Me tomó tan de sorpresa que me concentré en el dolor y no conté de manera rápida. A lo que mi amo respondió con un par de azotes el doble de fuertes. -¿La puta se quedó muda?- Dijo con un tono de regaño, desespero y creo que decepción. Lo que me hizo contestar casi ...
... gritando por el dolor. -No amo, perdón. Azótame nuevamente.- No terminaba aún de decirlo cuando sentí el azote quemándome mi coño. -Uno amo, gracias.- -Dos amo, gracias.- -Tres amo, gracias.- -Cuatro amo, gracias.- -Cinco amo, gracias.- Así siguió hasta que llegó a veinticinco para ese entonces yo ya sudaba y me revolcaba, el dolor era inmenso, mi voz ya era llorosa y las lágrimas mojaban mis ojos y mejillas. Hizo una pausa para acariciarme la cabeza y me limpio con ternura las lágrimas, se acercó y comenzó a besar el camino que habían hecho ellas de mis ojos a mis mejillas y orejas. Se acercó aún más y comenzó a besarme, un beso tierno de un amante enamorado. Su mano comenzó a acariciar uno de mis muslos, eran caricias lentas y pausadas, se acercó a mi coño, pero estaba tan dolido que al sentir su caricia no pude evitar dar un pequeño brinco. -¿Te duele el coño mi pequeña puta?- dijo mientras metía un dedo dentro de él. Me hizo brincar nuevamente pero está vez por la intromisión en un lugar tan privado. Un gemido de dolor y placer salió de mi. -Si es demasiado para ti paramos y me debes el resto de los azotes para otro día.- Mi amo es tan bueno que me daba una salida para esta tortura, pero de manera insensata mi mente solo podía pensar en una cosa. -¿Te decepcionaría si lo hiciera?- -Sabes que para mí primero está tu seguridad y tú bienestar.- -Mi amo, temo decirte que no has contestado a mi pregunta.- Introdujo un dedo más en ...