-
La vida de un joven gay: Capítulo II
Fecha: 10/09/2026, Categorías: Gays Autor: Jorge, Fuente: TodoRelatos
... paja en algún baño, por ejemplo. Flipé. Así que no era el único al que le llamaban la atención los rabos en aquel baño... Ajám. Al mismo tiempo que pensaba esto, me di cuenta que llevaba ya un rato que había cambiado la temperatura del agua, y ya no estaba tan fría. Efectivamente, es lo que estás pensando. Mi amiguito se estaba poniendo contento de lo que Pablo le estaba contando en ese momento. Y, como siempre, me quedé sin hablar y poniéndome más rojo que un tomate. Pero vaya, que me relajé bastante cuando observé que a Pablo le estaba pasando igual. Y estaba poniendo una cara de vicioso y de cerdo que, claro, al no haber tanta iluminación horas antes no le vi, pero ahora a la luz del fluorescente del baño, vi perfectamente. Pablo: Ven, anda. Que ahora me apetece a mí. Se puso de rodillas y se llevó mi rabo a la boca. Podéis pensar, mis queridos lectores, que esto me lo estoy inventando y forma parte de una fantasía. Pero os dije desde un principio que todo lo que leais de mi, es verídico, y esto lo es. Aunque no me extrañaría que os choque, porque yo en ese momento estaba igual. Yo: Pa, pa... Pablo, joder. - era lo único que acertaba a decir. Pablo: Sonidos incongruentes. Arcadas. Yo: Pablo, dios. Tie, tienes novia - fliparlo, es lo único que me salió en ese momento. Cuando digo que mi cabeza a veces hace cosas raras, no miento. Pablo: Se saca la polla de la boca - cállate tío. Me encanta esto. Yo ahí dije bueno. Pues vamos a disfrutar ...
... porque no se cuándo voy a disfrutar de una mamada de tal calidad. Porque os lo juro, nadie me había comido la polla de esa manera nunca. Empezaba a cuestionarme si era verdad eso de que no tenía experiencia. Notaba que me corría pronto, y entonces se la saqué de la boca y le dije que me comiera los huevos, a lo que procedió sin rechistar. Lamía, y lamía, se metía uno en la boca, luego otro, les mordisqueaba... Yo estaba en un punto que se me había ido el frío de la ducha y la resaca por completo, estaba en la gloria. Pablo volvió a succionar con muchísima más fuerza, y le avisé antes de correrme (aunque no hizo ni puto caso). Se lo tragó absolutamente todo mientras emitía sonidos de placer, era verdad que le encantaba lo que estaba haciendo. Yo: Joder tío. ¿Seguro que era tú primera vez? La ostia puta. Buf. Me fallan hasta las piernas. Pablo: Bueno, secretillos y habilidades que uno se guarda de repente jajaja. Venga sal de la ducha que te vas a quedar helado y me tengo que dar yo también una ducha. Así, tan tranquilo. Estaba claro que a el todo aquello se la sudaba a un nivel bestial, lo tomaba más como un simple juego. Yo no, yo me comía mucho más el tarro con lo que pasaba, las emociones, como se encontraría el después... Y en efecto, salí de la ducha, entró el y nos fuimos a comer/merendar ya porque la hora que era... Nuestra relación seguía siendo la misma, pero cuando no nos veía nadie, o nos montábamos en un ascensor por ejemplo, nos rozábamos y nos ...