1. La consecuencia de un trío


    Fecha: 11/09/2026, Categorías: Confesiones Autor: Gustavo Gabriel, Fuente: CuentoRelatos

    ... aún más, yo me rio por dentro y él se inflama por su pene:
    
    Me calientas como una puta de la calle, Patricia -me dicen al oído. Y él siente que me domina. Te piden mil cosas que te hacen hervir la sangre, al fin de cuentas el cuerpo de una mujer es elástico. Y tú ya lo sabes eres casada, y recuerda lo que podemos resistir, y si no morimos al tener un hijo… ¿Como no vamos a soportar, a un buen miembro que te parta en dos? No nos hagamos la virgencitas a esta altura Julia…
    
    Volvió más que desconcertada a su casa cuando su amiga le terminó de decir que ella al menos, dos o tres veces en el mes, salía con un desconocido.
    
    -Una sola vez eso sí. Para que él no se encariñase demasiado. Sabes Julia, ese es el error de todas las mujeres. Lo hacen con uno solo, y allí te pica la vacuna del amor. Pero al ser más o menos desconocido, la relación se corta fácilmente. No seas tonta, usa un forro, y se acabó la cosa.
    
    Esa misma noche le aceptó la propuesta a Horacio.
    
    Mas por curiosidad que por otra cosa.
    
    Publicaron un aviso en esa página de Internet, pero a diferencia de los demás, ella consistió en tener sexo con un “extraño” pero acotó la idea al menos al inicio que Horacio participase también y no hubiese ninguna mujer.
    
    Aceptó Horacio con reproches, pero al menos ello los motivaría esa noche.
    
    Horacio sería el encargado de seleccionar al visitante, y ella les proporcionó sus exigencias.
    
    Acudieron al jueves, los que a Horacio por las observaciones de Julia les ...
    ... parecía que cumplirían las exigencias, y al finalizar la tarde quedo Ismael seleccionado.
    
    Era un hombre simple, sin vueltas, sabía lo que quería además había tenido varias experiencias en el tema, se lo veía culto y discreto.
    
    El sábado a las ocho de la noche puntualmente llegó Ismael.
    
    Traía un ramo de flores, para Julia y un vino de primera marca para la cena, la casa estaba ese fin de semana a disposición del matrimonio ya que Julia a sus hijas esa mañana los había llevado, a lo de su suegra.
    
    El barrio donde vivía el matrimonio, era típico así que nadie sospecharía que en esa casa esa noche Julia aprendería a gozar, como nunca se había imaginado.
    
    Julia se había vestido muy elegante de negro, además de ponerse un juego de ropa interior nuevo y realmente diminuto, también se hubo de depilarse el sexo para que ningún vello saliese de su bombacha cavada.
    
    El corpiño era delicadamente pequeño sostenido en la espalda, pero muy liviano, así de esa manera al visitante le mostrase a través de la tela lo excitada que Julia se sentía, al marcárseles sus dos pezones.
    
    Horacio estaba discreto, pero al inicio de la conversación se sentía un poco incómodo, cosa que en la comida se fue distendiendo.
    
    Pero nadie en la mesa abordaba el tema, aunque flotaba en el aire y las miradas provocadoras de Ismael le fueron incendiando la sangre a Julia, que ya empezaba a frotarse los muslos, con disimulo.
    
    A los postres decidieron tomar el café en el living.
    
    Horacio acalló el ...