1. Cuando me deprimía, mi novia me sacaba de la depresión, enterrándome un grueso y largo consolador.


    Fecha: 11/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... tienda, de la manera menos vulgar que pudo, me explicó su uso. Cuando volví a la tienda no tan solo compré esa cosa, sino también una crema que me recomendó el dependiente, que, según él, facilitaba la penetración, ya en la tarde, cuando ella llegó a casa, ambos nos desnudamos, luego me di un buen baño, y posteriormente se colocó aquella cosa, ayudándose con las correas a fijarlas a su cuerpo, y una vez lista, me la mostró. Yo, de manera impersonal, la observé, y sin decirle nada, sumisamente me recosté bocabajo sobre mi cama, separando las piernas, presentándole mis nalgas y ella con sus propios dedos, fue embadurnando aquella cosa y el hueco de mi apretado culo, sin que yo hiciera expresión alguna de desagrado. Lentamente se fue colocando sobre mí, y empuñando aquella cosa, la fue dirigiendo a mi esfínter, lentamente comenzó a ir presionando la cabeza de aquella cosa, contra mi cuerpo, digo contra mi ano, y lentamente fue sintiendo cómo me iba penetrando, por mi expresión de dolor en mi rostro se dio cuenta, de que eso me estaba doliendo, y hasta estuvo a punto de retirarlo de mis nalgas. Para sacarme eso de mi culo, pero a la vez me dijo que ella comenzó a sentir una extraña, y sabrosa sensación de poder, por lo que sin importarle el dolor que yo estuviera sintiendo, continuó presionando con sus caderas, y su coño, aquel objeto que tenía adosado a su cuerpo. Mientras que yo comencé a dejar escapar, unos profundos gemidos, que, al escucharlos, ella se excitó muchísimo más, ...
    ... al grado que, con todas sus fuerzas, continuó metiendo, y sacando aquella cosa de mi culo. Mientras que a mi vez movía mis caderas, de manera increíble, restregando mis pálidas nalgas contra el cuerpo de ella, buscando sentir más adentro de mí culo toda aquella cosa dura, larga, y más gruesa que mi propia verga. Por un largo rato, seguimos haciendo eso, hasta que yo al tiempo que ella me penetraba una y otra vez, comencé a masturbarme, y así lo estuve haciéndolo hasta que me vine. Mientras que, me confesó que disfrutó de un especial orgasmo, la sensación de poder la embriagó, y a cada golpe que ella me daba con sus caderas, su coño era presionado por el arnés que tenía adosado sobre su coño. La verdad es que, en esos momentos a mí, no se me quitó la depresión del todo, pero había mejorado bastante, pero al mismo tiempo desarrollé un enorme gusto, porque la que era mi novia me penetrase, mientras que, por su parte, a ella le encantaba, penetrarme a mí. Pero cundo, al pasar del tiempo, le dije que pensaba que yo debería probar una verga de verdad, verdad, en lugar de seguir usando la verga de goma que había comprado. Ella en lugar de molestarse conmigo, me dijo que ella había pensado lo mismo, pero como no tenía idea de cómo planteármelo, y mucho menos como yo respondería, por lo que decidió quedarse callada, pero cuando se dio cuenta que yo deseaba experimentar con una verdadera verga, se ofreció en ayudarme en conseguir a alguien que me hiciera ese favor. Lo cierto es que, si ...