1. Mi hijo pequeño y Vanesa la abuela de su amigo Pedro


    Fecha: 13/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    ... quería mostrarme desnudo ante ella, así que me quité la camiseta, ella se me quedó mirando y dijo:
    
    -Nunca hubiera pensado que hacer cosas con un chico de la edad de mi nieto fuera tan excitante, me dijo, pensaba que aún erais muy niños, pero viéndote y follando contigo se ve que ya sois hombres.
    
    -Pues ya ves que somos hombres, y con ganas de follar con una mujer como tú, le respondí.
    
    Y tras ello me fui hacia donde estaba ella, y la coloqué en la misma postura donde minutos antes la había comido el coño, pero esta vez hice que fuera mi polla, en vez de mi lengua, lo que se colocara a la entrada de su coño, y de un golpe se la metí.
    
    -Pero querido, dijo ella, con todo lo que hemos hecho, y tu polla está a tope, desde luego los jóvenes tenéis mucha más potencia que los sesentones.
    
    Me encantaba que lo reconociera y pensaba premiarla por ello, mi polla empezó a moverse dentro de ese coño tan apetitoso, mi deseo era volverla loca de placer, y oyendo sus gemidos parecía que lo estaba logrando, su coño era muy cálido, lo que había descubierto era propio de las mujeres muy calientes, sus gemidos fueron en aumento hasta que noté como se corría, en ese momento ella dijo:
    
    -Gracias, mi amor, por este rato tan maravilloso que me has hecho pasar, pero por favor no te salgas, quiero que tu leche riegue por completo mi coño, tengo la impresión de que mi vida sexual comienza ahora.
    
    Era eso lo que yo deseaba oír, así que seguí follandola de una manera salvaje, sus gemidos ...
    ... seguían siendo muy intenso, esa mujer se merecía todo, así que seguía moviéndome en su interior, hasta que ya no pude más, y tras un fuerte espasmo un montón de leche salió de mi polla y fue a parar al interior de su coño.
    
    -Eres maravillo mi amor, esta noche estoy recibiendo más leche en mi coño que en los últimos diez años.
    
    En ese momento me levanté de encima de ella y me puse de pie, ella se sentó de manera cómoda, y tras recuperarse un poco, se quedó mirando a mi polla y dijo:
    
    -¿Qué veo yo?, Leche, hacía años que no veía tanta leche, no puedo consentir que se desperdicie.
    
    E inclinándose un poco hacia delante llevó su boca hasta mi polla y con su lengua comenzó a lamer los restos de semen que se habían quedado en ella. Ante las caricias de su lengua mi polla reaccionó y se volvió a poner dura de nuevo, ella parecía impresionada, yo aproveché y le dije:
    
    -Pues el sueño de esta polla es follar a una mujer como tú en una postura muy concreta, ponte a cuatro patas.
    
    Ella obedeció y se sentó en el sofá en la postura que yo le había indicado, yo de pie me acerqué a ella por detrás, y de un golpe introduje mi polla dentro de su coño, ella al sentirla se puso muy caliente y se puso a gemir de una manera muy intensa, lo que me animaba a seguir con mis movimientos, ella nuevamente me lo volvió a agradecer:
    
    -Muchas gracias, mi amor, mi coño llevaba décadas sin sentir tanto placer y estar tanto rato con una polla en su interior.
    
    La verdad es que ese coño se merecía ...