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Por estar espiando a una turista, mis dos amigos me pusieron a mamar sus vergas y me comieron el culo.
Fecha: 16/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... quedé sin atreverme a mover ni un dedo. No fue hasta que ella regresó completamente bañada que finalmente el condenado perro se retiró de mi lado. Yo estaba adolorido, cansado, sucio, sudado, hediondo a sexo, y a coño, pero increíblemente satisfecho, la vieja me tomó por un brazo, y me ayudó a caminar hasta el baño nuevamente, mientras que me aseaba, ella buscó una toalla y me la entregó para que me secase, cosa que después que hice, se la devolví, pensando en que, si se lo contaba a mis amigos, simplemente no me creerían. La mujer le dio una orden a su perro, el cual se tiró al piso en su lugar favorito, después de eso, me ayudó a subir las escaleras y tras llegar a su habitación, luego se dirigió a un ropero y sacó entre otras prendas de vestir un vestido, y otras cosas, las que me ordenó que me pusiera. Cosa que yo hice sin atreverme a llevarle la contraria. Cuando terminé de ponerme el vestido, me dijo. “Desde hace tiempo que deseo tener una linda esclava, así que de ahora en adelante lo serás tú”. Ella, me tomó entre sus brazos, y ...
... comenzó a besarme, sin que yo me atreviera a oponer la menor resistencia, al rato me ordenó que me acostase en la cama, y fue cuando vi que ella agarró una de esas cosas que se metía dentro de su coño, y tras colocárselas con unas correas frente a su coño, me dijo que separase las piernas. Casi de inmediato comencé a sentir como aquella cosa comenzó a penetrar mi culo, y aunque me dolió algo, la verdad es que a medida que me iba penetrando, me fue diciendo lo maricón que yo era, y hasta me ordenó que hablase como una niña, cosa que hice por no contrariarla, a medida que ella continuaba clavándome aquella cosa larga y gruesa entre mis nalgas. Quedé molido, pero de momento me ordenó que me acostase boca arriba, y apenas lo hice, ella sin más ni más, se dedicó a mamar mi verga, hasta que casi al poco rato me hizo venir. Hoy en día cuando regreso al pueblo, a pasar unos días, espero con ansias locas a que oscurezca, para irla visitar, cuando no es que me quedo en compañía de mis amigos, por los que me dejo hacer todo lo que a ellos dos le da la gana.