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ABRIENDO LAS ALITAS 13
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Gays Autor: Martian25, Fuente: SexoSinTabues30
... del baño lo encontré completamente desnudo recostado en la cama y en cuanto me vio se puso de pie, me quitó la toalla que cubría mi entrepierna y me abrazó. Yo empecé a besarle el cuello, lo oí jadear y continué besándole los hombros, el pecho, y las tetillas. Continué descendiendo con mis caricias por su cuerpo hasta que me puse de rodillas y le metí la lengua en el ombligo. ¡Que delicia de piel! Con una mano le acariciaba las pantorrillas y los muslos y con la otra la espalda baja. Puse en juego todo lo aprendido en cuestión de acariciar. Al llegar a su entrepierna tomé su pene y lo empecé a masturbar. Volteé hacia arriba y me topé con la mirada penetrante de David, se le notaba la excitación. –¿Me dices tu deseo? –pregunté con voz suave. –¿Lo que yo quiera? –Somos novios. Tú dime –le aseguré. La vista era maravillosa, ahí estaba junto a mí el ser al que tanto amaba, su cuerpo desnudo, su pene frente a mi cara, su sonrisa inocente iluminada por la luz de la lámpara del buró, los dos solos, excitados y dispuestos. David dirigió su mirada a mi boca mientras blandeaba su pene bien duro, entendí su deseo, abrí los labios y él mismo colocó la punta de su miembro en mi lengua hambrienta y lo empujó lentamente hasta el fondo. De inmediato mis labios y mi lengua se apoderaron del preciado manjar, dándole unas mamadas lentas que le provocaban gemidos largos y suaves. Lo hice por mucho tiempo, deteniéndome un poco cuando sentía que su excitación lo acercaba al ...
... orgasmo. Me puse de pie en cuanto me di cuenta de que estábamos listos para algo más intenso. Nos recostamos en la cama uno junto al otro y lo seguí masturbando. Luego David me movió para que yo quedara sobre él y nuestras bocas se fundieron en un beso. Procuré que nuestros penes se presionaran uno al otro. Sus manos empezaron a acariciarme una vez más transmitiéndome una energía muy agradable por todo el cuerpo mientras mis dedos recorrían su cara y su cabello. –¿Estás seguro? ¿Lo que yo quiera? –preguntó una vez más. –Soy tu novio ¿qué no? –Quiero más ¿sí? Puso las manos en mis hombros y me fue empujando lentamente hasta que mi cara quedó nuevamente frente a su pene, comencé a chupárselo mientras lo miraba a los ojos. Vi en su mirada cuánto disfrutaba lo que le estaba haciendo. Pasé la lengua por la punta de su pene, y con los labios apreté firmemente la cabecita roja de su pito. Él cerró los ojos y abrió la boca, emitió un gemido profundo seguido de muchos más. Lenta y efusivamente lamí su pito milímetro a milímetro provocando que su cuerpo temblara. Sentí que se estaba aproximando al clímax y solté su miembro para ocuparme de sus bolitas. Creo que lamí cada uno de los pelos que las cubrían. Metía una y luego otra completamente en la boca y los mordía suavemente. Sus jadeos eran ya gruñidos de placer. –¡Ay, güey! Que rico lo haces Dany –dijo quedito. Sabía que si continuaba con mis mamadas David terminaría pronto y no era eso lo que yo quería. Recordé que ...