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El Día que Todo Cambió Para Mi
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Gays Autor: Toto Praga, Fuente: SexoSinTabues30
Quiero empezar por contarte quien soy, me llamo Jorge, de piel clara, ojos y cabellos negros, mediana estatura, según yo normal 1,60, algo rellenito, actualmente tengo 20 años, pero aquí te contaré desde mis primeras experiencias, vivo en algún lado de la Costa Caribe Colombiana, por eso vas a encontrar en mis relatos términos como mondá, picha o pichorra para referirme al pene o verga. Empezaré por contarte que mis primeros acercamientos a los penes me los propició un primo de 30 años cuando yo apenas tenía 8 años, por aquel entonces vivía en la finca y por eso podíamos dormir afuera en las noches de mucho calor, Juanca, mi primo no vivía con nosotros, el trabajaba en la capital, pero los días de vacaciones los pasaba en la finca, como el no llegaba mucho a la casa no se relacionaba mucho con nosotros, por lo menos no era de mucha confianza, solo lo normal. Todo era así hasta que un día llegó con unas latas de cerveza y se las tomó con mi tío, por joder la vida y aprovechando que no habría clases al día siguiente me quedé en el patio en una hamaca mientras ellos tomaban, hablaban y escuchaban música, yo era el de los mandados, la verdad solo quería estar ahí para ver cómo era una parranda, no se a que hora me quede dormido, pero de repente desperté y mi tío ya no estaba, solo mi primo dormido en la mecedora en la que estaba sentado, al lado había otra hamaca y supuse que era para él, juro que yo solo quise ayudar, lo traté de despertar para que se acostara, fue entonces ...
... cuando sin querer puse mi mano sobre su paquete, la verdad antes ya había visto el de mis primos, pues cuando llovía jugábamos desnudos y era normal para mi… pero ese instante despertó en mi muchas inquietudes. Al día siguiente cuando miraba a Juanca sentía mucha vergüenza, pero el día transcurrió normal hasta que llegó la noche y me dijo que lo acompañara a dormir afuera, que hacía mucho calor, yo me puse muy nervioso, la verdad quería volver a tocar ese bulto, que si bien no lo había hecho con malicia me inquietaba mucho, le dije que mi tía debía autorizarlo – yo me encargo de eso – respondió y se fue, mi tía me dice entonces que lo acompañe, pero que no trasnoche porque al día debíamos ir a misa a las 5:00 am, ella no perdía esa misa y todos íbamos con ella. Con esas instrucciones me fui a acostar y me dormí, no sé a qué hora Juanca me despertó – ven a mi hamaca – decía – ¿Qué paso? – pregunté medio dormido y lo fui a ver, me pidió acostarme con él, me incomodó, pero accedí, entonces empezó a susurrar: JC – anoche yo no estaba borracho y me di cuenta de lo que hiciste… Yo – yo no hice nada, solo te quería despertar para que te acostaras… JC – pero me agarraste la mondá, y se estaba poniendo dura, yo tengo días sin culiar… ¿la quieres ver dura? Entonces de sacó la pichorra y me la puso en la mano, a mi edad era una novedad sentir en las manos algo así, lo comparé con un plátano, no pensé en medidas ni nada por el estilo, yo a la verdad estaba muy asustado… en mi ...