-
La boda de mis esclavas (parte vainilla)
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Claro99, Fuente: TodoRelatos
Como Amo con dos maravillosas esclavas llevaba mucho tiempo dándole vueltas a hacer que ellas se sintieran más unidas que nunca, aunque para ello, tuviera que solucionar el problema, de que estuvieran casadas. Con Igone no hubo ningún tipo de problema, dado que al ser mi mujer, conseguir el divorcio, fue cosa fácil. Sabía que aunque no figurara en el Registro Civil, el contrato que la unía a mí, era mucho más fuerte, que un simple papel de matrimonio. En el caso de Clara, la cosa fue mas complicada. Aunque llevaban tiempo que su matrimonio, no iba especialmente bien, debido a mis órdenes sobre ella, su marido era especialmente reacio, a concedérselo, y perderla para siempre, aunque como todo una fuerte suma de dinero, ayudó mucho. Una vez ya las dos “solteras”, decidí que ambas iban a ser, algo más que una pareja, y las casaría entre ellas, lo cual llevó como es obvio, meses de preparación, y de convencer a sus familias para que estuvieran presentes en la parte vainilla de la boda. Una boda de lesbianas recién separadas para el mundo. Decidí que vestirían las dos el mismo vestido, zapatos, ornamentos, y maquillaje aunque la ropa en diferentes colores. Un vestido de novia con corsé de pedrería y cola de sirena, acompañado de unas sandalias de tiras de 20 cm de tacón por supuesto sin ropa interior alguna, Blanca para Igone y negra para Clara, con ...
... collares, muñequeras y tobilleras de encaje (por evitar el cuero) del color del vestido de la otra novia. Igone, como buena mujer entrada en años y rolliza, marcaba de una forma preciosa tanto su maravilloso culo, como tetas y oronda cintura en el vestido, de forma que parecía que iba a estallar, en cualquier momento, mientras Clara marcaba sus preciosos pechos y figura, creando una versión preciosa de la mujer que era. Lo que a todos llamó la atención fue que de los collares de encaje, colgaban unas pequeñas cadenas, que el maestro de ceremonia, unió en el momento del sí quiero dejándolas unidas de sus collares de esclavas, de forma simbólica ante la gente y de forma real ante mi, y entre ellas. Este gesto, creo mucha polémica, ante la parte vainilla de la celebración, especialmente a las madres de ambas, mientras que a mis invitados del colectivo BDSM, les pareció una preciosa alegoría de lo que les esperaba. El día fue maravilloso, aunque en todas las fotos aparezcan encadenadas entre ellas y, hasta para saludar tuvieron que ir así, provocando comentarios de enfado en algunos invitados, que no dudaron en abandonar al fiesta, hasta que no quedó ningún familiar, momento en el que, uní con cadenas tanto las muñequeras, como las tobilleras de encaje de ambas, dejándolas muy unidas, para pasar a la celebración BDSM propiamente dicha (Continuara)
«1»