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Helga nos lo heredó
Fecha: 20/09/2026, Categorías: Intercambios Autor: SUSAN, Fuente: TodoRelatos
HELGA NOS LO HEREDÓ ¡Hola, amiga! Nos dejaste muy buenas cosas para recordarte. Las platicaste con nuestro director general, Don Manuel y ahora él insiste en ponerlas en práctica. Ya habían pasado varias semanas desde la partida de Helga, todas las actividades de rutina en la oficina no habían sufrido ningún cambio, ¡hasta ayer! Miriam, la secretaria de nuestro director me llamó, pidiéndome me presentara en su oficina. A la oficina de Don Manuel solamente vamos si tenemos asuntos importantes para él, unas 5 o 6 veces al año, pero considerando aquella reunión con Helga y Toño, algo me parecía sospechoso, desconfiaba. Al llegar y presentarme ante Miriam para que me acompañara a presentarme ante el director, ésta me arregló los botones del cuello de la blusa y me dejó, sospechosamente, los dos botones cerca del cuello sin abotonar, mi brasier se dejaba ver una orillita sobre mi pecho. ¡Algo raro sucedía! Miriam es muy estricta y seria. Me pasó y me ofreció el sillón frente al escritorio del director, que en ese momento no estaba presente. Me senté, me arreglé la falda. Miriam vigilándome, o solamente viéndome, pero algo sentía yo, solo me la arreglé un poco subiéndola ligeramente. Salió de la oficina y no cerró la puerta, no sé si en alguna otra ocasión en que yo hubiera estado en esa oficina, la puerta permanecía abierta o cerrada. Don Manuel se acercó a mí por detrás, no me había dado cuenta. Me saludó formalmente, pero me puso una mano sobre mi hombro, con la ...
... otra me saludó. “¿Qué siente de estar aquí?” Me preguntó. “Bonito, como si yo fuera importante.” Le dije. “¡Siempre has sido importante, ahora más porque quiero me asistas en algo que Helga me hizo pensar!” Me tuteó, sentí extraño, pero yo continué formalmente. “Me interesa y siento bonito que aún recuerde a Helga y algo que le dejó para que Usted sienta lo mismo que yo, por ella.” “Me dejó varias cosas, creo cuatro, para pensar, pero vayamos por partes, una por una. ¿Te gustaría trabajar desde casa?” Me sorprendió la pregunta, antes yo no me había hecho esa pregunta ni a mí misma. “Ya sé que en Alemania se acostumbra y son muy eficientes. No estaría mal, pero no solo yo tendría que pensar en mí. Déjeme preguntarle a las chicas, a ver qué opinan.” “Me alegra que pienses en tus compañeras, eres la jefa y podrías tomar una decisión sin consultarles. Según Helga deberían de tener fraternidad entre ustedes, parecen enemigas unas de otras. Quisiera que mejoraran eso. ¡Las quiero ver siempre felices! Eso también me lo dijo Helga.” “Tiene razón, sí se nota.” Le contesté. Recordé a Pilar que siempre me repetía que tuviera cuidado de no intimidar con ninguna de las chicas, que era mejor para la empresa, y se lo dije. “Eso fue hace algunos años, todas las chicas eran descocidas para nosotros. Ya con el tiempo las hemos ido analizando y creo que esa desconfianza ya desapareció.” Dijo el señor Manuel. “Tiene razón, ya con el tiempo nos hemos ido conociendo ...