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Recordando mi viaje a California
Fecha: 21/09/2026, Categorías: Masturbación Autor: Millaris13, Fuente: SexoSinTabues30
... cosquillas que había descubierto en el avión con Pablo, que había notado 2 veces más en mi mes en California y que ahora notaba muy intensas. Alargué mi mano y la coloqué sobre mis braguitas, me sorprendió lo húmedas que estaban, me olí los dedos y no había dudas, era aquel olor intenso y algo ácido que salía de dentro de mí cuando me excitaba. Pensé que diría Pablo y me bajé las bragas, me quede desnuda en mi habitación y empecé a acariciarme como había hecho Pablo, pronto encontré el pequeño botón, que se abría paso entre los labios y empecé a acariciarlo. El placer era cada vez más intenso i me pareció notar como el botoncito, el clítoris había dicho Pablo se ponía algo más grande. Yo sentía cada vez más y más placer y notaba como de mi coñito salía cada vez más líquido que resbalaba por mis muslos, pensaba en Pablo, en que me abrazaba, en que mis dedos eran su mano mucho más grande. Me abracé a la almohada, la apreté en mi pecho y la rodeé con mis piernas; así de lado el borde de la almohada se tallaba en mi pequeño sexo y parecía abrirlo, separarlo; el placer era cada vez más intenso y girándome sobre mi misma quedé subida en la almohada, mis piernas a ambos lados y sintiendo como el borde se clavaba más en mi coñito. Empecé a moverme, frotándome con ella, como si cabalgara un pony y pronto sentí que el gusto grande, el gusto final que Pablo había llamado orgasmo, primero lo sentí en la columna, en la espalda, de allí pasó a mi pecho, a los pezones y fue ...
... bajando despacito hasta que sentí una explosión dentro de mi sexo, era como si u a corriente eléctrica fuera desde todo mi cuerpo hasta mi coño y alli fuera a salir. Y así fue, apenas unos segundos después todo mi cuerpo tembló, se me escapaban gemidos y pequeños grititos que traté de apagar mordiendo la almohada, y me corrí. Me corrí muy fuerte, el orgasmo duró bastante más que el del avión y los dos pequeños que había sentido en California mientras me tocaba en la ducha. Recordé las explicaciones de Pablo y supe que me había corrido como una mujer, un orgasmo de verdad, con todo mi cuerpo temblando, apretando la almohada, sintiendo que me derretía, que me fundía y que todo eso escapaba por mi coño en forma de ese líquido que me producía tanto placer. De repente me llegó todo el cansancio del viaje, el cansancio del tremendo orgasmo que acababa de tener y me quedé dormida, dormida como un bebé, y no desperté hasta que muy tarde al día siguiente mi madre entro en mi habitación preguntándome si estaba bien y si quería desayunar, en cuanto recordé lo que había pasado la noche anterior me asusté, estaba desnuda sobre las sabanas revueltas, la almohada estaba a mi lado y al mirarla vi una gran mancha de humedad. Por suerte mi madre no se fijó mucho porque fue a abrir la ventana, momento que aproveché para ocultar las manchas de humedad de la sábana y la almohada y cuando al darse la vuelta mi madre vio que estaba desnuda, sin el pijama ni las bragas, me sonrió y me ...