1. Mi hermanastra mayor (parte 4/4)


    Fecha: 22/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Marty, Fuente: CuentoRelatos

    ... gemido placentero, y de su vagina salió un líquido blanquecino. Era primera vez que veía a una mujer salirle eso de su vagina, y Fabiola seguro vio mi cara de extrañeza por lo que me dijo:
    
    -Es flujo vaginal, no pongas esa cara, es la respuesta que tiene mi cuerpo al sentir excitación, y de paso ayuda para la lubricación.
    
    Veo que Fabiola saca otro preservativo, y mientras me hace un gesto para ir donde ella, abre otra vez sus piernas de par a par, a la vez que me quita el primer preservativo y me pone el otro en su lugar, y con voz suave me dice:
    
    -Métela, quiero sentirla dentro
    
    Sin demora me acuesto encima de ella, mientras que sus brazos envuelven a mi espalda, como si de tentáculos se tratasen. Estoy a punto de introducir mi pene en su vagina, pero antes miro su rostro, y noto que su cara se torna de risueña a deseosa, y mirándome con pasión me dice:
    
    -Métela ya
    
    Mi pene se hunde en su vagina. Fabiola suelta un gemido tan fuerte que se lleva sus manos a su boca, para cortar el ruido de raíz. Ambos estamos disfrutándolo, aún que sospecho que Fabiola lo está disfrutando aún más, porque sentí un apretón fuerte en mis nalgas producido por sus manos.
    
    Pasan los minutos, y a Fabiola ya no le importa cubrir su boca con sus manos, ahora esas manos están agarrando mi trasero y atrayéndolo hacia sus caderas, mientras suelta unos gemidos tan fuertes que parecen gritos.
    
    Me preocupo y le digo si le estoy haciendo doler, por lo que ella me dice en tono ...
    ... cansado:
    
    -Uff, no no tranquilo, son de placer
    
    Las velas siguen consumiéndose. Mis oídos están extasiados por escuchar los quejidos de Fabiola, no logro entender lo que ella me está diciendo.
    
    -¿Me dijiste algo? -le pregunto
    
    -Si, cambiemos de posición -respondió
    
    Me aparté de su cálido cuerpo, y dándose la vuelta se colocó en cuatro. Sin demora la agarré de la cintura, y hacía como que iba a meter mi pene en su vagina, pero retrocedía, eso hice varias veces, a tal grado que Fabiola girando su rostro donde mí dijo:
    
    -¡Ay! Al hacerme eso mi cuerpo comienza a temblar pensando que ya está dentro
    
    Ni bien termino de decirme eso, le agarré de la cintura, y ahora sí introduje mi pene. Fabiola soltó un grito al sentir como mi pene se fundía dentro su vagina y esta vez comenzó a decirme:
    
    -¡Así Marquitos así!… ¡Ouch… como te siento!.. ¡Qué buena esta!… ¡No pares Marquito sigue, sigue!… ¡Que rico!
    
    Al escucharla decirme eso, me motivó a también decirle cosas:
    
    -¡Uff, que culo te cargas mamacita rica!
    
    Mis sentidos están divagando al tratar de procesar todo lo que mi cuerpo está experimentando a la vez. Si Fabiola me pedía cambiar de posición lo hacía, pues se notaba su experiencia por la forma en que se movía. Sus gemidos de placer se intensifican cada vez más, al grado de ver cómo sus piernas comienzan a temblarle.
    
    Yo, cual máquina de bombear fuese, la estoy envistiendo al ritmo de sus gemidos que; sentí como nuestros cuerpos se iban fundiendo, al grado de no saber en qué ...