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Encontramos los brownies y los comimos (padre-hija)
Fecha: 23/09/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos
Este fin de semana junto a papá comenzaríamos a disfrutar de diez días de tranquilidad absoluta, seriamos los reyes de la casa, mamá y mis hermanos se irían de paseo y nos quedaríamos solos disfrutando la paz hogareña, ¡que felicidad! Me llamo Cintia, cuento 20 años, una chica normal, mis tetas, medianas y firmes, cintura delgada y aplanada, un culo apetecible redondeado y pequeño, muy blanca de piel. Estudio y soy aplicada en los quehaceres hogareños, digamos que me ven como la mejor de los tres hermanos, según diría mi papa, la que se pudo rescatar pues los otros dos son un caso perdido jajaja. Todo lo que voy a relatar de aquí en más tiene su origen al otro día en que salieron de viaje. Al término del almuerzo y luego de acomodar todo lo utilizado, me aplico en el orden de mi pieza como así también la de mis hermanos, encontrando un tupper que contenía unos brownies que se veían sabrosos, llevándolos al comedor le digo a mi papa. -Pa, mira lo que encontré en la pieza de esos dos mugrientos, unos brownies, que encima se ven riquísimos. -Que te parece Cintia si le damos un escarmiento y los comemos. -Me parece fantástico, así aprenden a compartir. Como ya había pasado la hora, prepare una merienda, café con leche y brownies, no había muchos, pero que estaban exquisitos, lo estaban, no dejamos ni uno. Pasado un rato largo, algo me pasaba, digamos como que estaba en otro mundo, todo giraba a mí alrededor, caminaba como entre algodones todo me parecía ...
... increíble, la música que sonaba en el equipo se metía dentro de mi cuerpo, la luz del sol que entraba por la ventana brillaba más. Nos miramos con papa y me parece que a él le ocurría lo mismo, comenzamos a dialogar y solo nos salía risa por doquier, veía sus ojos colorados como si fuera un conejo. -Cin, me parece que estamos intoxicados… -Los brownies papá, no lo puedo creer. No sé qué me pasaba, mi deseo sexual aumentaba a pasos agigantados, me sentía con muchas ganas de sexo e intriga por conocer el miembro de mi papa. En un momento la cosa se puso picante… -Cintia tus tetas son hermosas, que no daría por tener la posibilidad de saborearlas. -¿en serio papito, te gustan? Suavemente y lento me fui sacando la remera y el corpiño. -¿Te gustaría probarlas ahora? Acercándose disparado hasta ellas, las metió alternadamente en su boca besándolas y chupándolas como si no hubiera un mañana. Mientras tanto yo podía observar como iba creciendo su bulto dentro del pantalón. Comencé a sentir esa humedad que me caracteriza mojando mi tanga, en un susurro le confesé que me gustaba, que me lo hacía bien rico. Me tocaba a mí continuar la faena. Recorrí su pecho con mis manos, nuestras bocas se unieron para dar paso a un beso muy tierno, permitiendo nuestras lenguas jugar dentro de ellas recorriendo toda la cavidad, fui bajando mis caricias hacia su abdomen y pude con un poco de dificultad poner mi mano dentro de su pantalón, lo que me permitió palpar su ...