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MI ESPOSA Y SU INSTRUCTOR DEL GYM
Fecha: 23/09/2026, Categorías: Infidelidad Intercambios Autor: JAPACA, Fuente: SexoSinTabues30
Somos un matrimonio de más de veinte años, en general armónico, por momentos tenemos tiempos de monotonía por eso tal vez mi esposa aceptó la invitación de una amiga a ir al gym a hacer ejercicio y me pareció muy bueno en especial por su salud. Los primeros días fue como invitada y se entusiasmó inscribiéndose de forma continua. Lo normal era que ella se fuera cerca de las nueve de la mañana y regresara antes de las doce, entretanto yo trabajaba en mi oficina que tengo en casa. Normalmente tomamos el almuerzo hacia las dos o tres de la tarde. Todo iba dentro de estos horarios, pero de pronto un día ella regresó hora y media más tarde de lo que venía sucediendo y me dijo que se había quedado hablando con amigas tomando un refresco. No le vi nada de raro. Pero esta situación se volvió a repetir con más frecuencia, note que había comprado un atuendo más atractivo para ir al gym, además su peinado y maquillaje no lo descuidaba a pesar que se trataba de ir a hacer ejercicio. Un día por casualidad necesité comprar papel para mi impresora y me fui a un centro comercial cerca del gym y al pasar por allí vi una cafetería donde estaba mi esposa con sus amigas y el instructor en un ambiente de risas y diversión que llamó mi atención. Me quedé viéndolas a la distancia y poco a poco las compañeras del gimnasio se fueron retirando, incluso la amiga de mi esposa que la había llevado allí, quedando solo mi esposa y el instructor, un muchacho de unos treinta años, acuerpado, muy ...
... atlético y con una sonrisa muy particular que al parecer tenía hipnotizada a mi esposa. De pronto el joven comenzó a acariciar las manos de mi esposa, luego le estuvo arreglando el cabello y ella fascinada, no se oponía a nada. Pero llegó el momento de la despedida, ella pagó la cuenta y antes de salir del lugar, al pararse de la mesa se dieron un efusivo abrazo y él le dio un beso en la mejilla y antes de separarse se estuvieron mirando mutuamente, ella parecía hipnotizada en medio de los brazos de su instructor. Ella salió de allí y se fue a casa, yo después de hacer mi compra regresé más tarde y al encontrarnos en casa le pregunté… ¿Hola amor como te fue? Me respondió… muy bien, estoy muy contenta con el ejercicio. Le conteste… me parece maravilloso para tu salud. No es que sea celoso, pero si quería enterarme en que plan estaba mi esposa con su instructor, por eso días después, volví a pasar por el lugar a la hora que ellas con su instructor se reunían a compartir un refresco y nuevamente la situación se repitió, las compañeras se fueron despidiendo y solo quedo mi esposa con el instructor. Esta vez ella había llevado su auto y cuando salieron del lugar, los dos se dirigieron hacia el parqueadero, subieron al auto y salieron, yo mire el reloj y eran las once y veinte de la mañana. Regresé caminando a casa y pasó el tiempo y mi esposa no llegaba. Antes de las dos de la tarde ella apareció y entró diciendo, Amor que pena nos pusimos a hablar entre mujeres y sin ...