1. Hipotético trío (1)


    Fecha: 25/09/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Carolina1906, Fuente: CuentoRelatos

    ... prueba este.”
    
    Cuando me di la vuelta con una pala para él, una mano ahuecada debajo de la cuchara por si acaso, él me besó primero.
    
    “No yo, tonto. La salsa.”
    
    “¡Ah! cierto, lo siento.”
    
    Para entonces ya nos veíamos bastante bien. Aunque es difícil determinar exactamente dónde comenzó nuestra historia. Trabajamos bastante juntos durante un par de años como camareros en el mismo restaurante, pero no siempre quedará claro cuál fue la chispa; lo que nos invitó a hacer la transición de amigos a amantes.
    
    Luego pasaron varios meses de «pasar el rato» antes de que nos diéramos cuenta de cuánto esfuerzo habíamos estado poniendo en vernos regularmente. Hasta que una vez superamos las respectivas inseguridades sobre iniciar una nueva relación. Finalmente nos adaptamos a como estamos ahora.
    
    Mantuvo sus ojos de fuego sobre mí mientras arrastraba sus labios sobre la madera desgastada, saboreando la salsa de la cuchara.
    
    “¡Oh!, esto está muy bueno. Tiene algo de picante, ¿eh?”
    
    “Gracias, así debe ser una buena salsa arrabbiata. Se supone que debe de tener «personalidad».”
    
    Me burlé mientras bajaba la llama de la hornalla.
    
    Me agarró la nuca y arrastró su mano por mi columna hasta mi cadera una vez más antes de alejarse. Miré por encima del hombro y lo vi sentarse en uno de los taburetes de mi barcito.
    
    Vino en mano, crucé la cocina para pararme frente a él y dije muy seriamente:
    
    “Mira muy bien.”
    
    Se rio entre dientes y desvió la mirada con un toque de ...
    ... timidez antes de volver a encontrar mi rostro. A veces era tan adorable que era doloroso.
    
    “¿Qué es esto?” Dije levantando ambos brazos en presentación como un asistente de mago. “Me acabo de despertar así.”
    
    “Bueno, hagas lo que hagas mientras duermes, sigue haciéndolo.”
    
    Dejé que mi sonrisa se apoderara de mí y suspiré libremente. Levanté mi vaso en señal de brindis. Nos saludamos una vez más, mirándonos fijamente con un poco más de ferocidad esta vez mientras bebíamos.
    
    “¡Uhh…!” se secó una gota de vino de la comisura de la boca con la yema del pulgar mientras fingía pensar.
    
    Presioné mis palmas contra el mostrador detrás de mí y mordí mi labio, instándolo silenciosamente a continuar con esta historia que ya conocía demasiado bien. Como un niño que hace que sus padres lean su libro favorito por decimoséptima vez esa noche; podría escucharlo al menos una vez más.
    
    Jadeé y me posé en el borde del mostrador, dejando que mis pies colgaran juguetonamente.
    
    Se levantó y se dirigió hacia mi lado. Se metió entre mis piernas y apoyó sus palmas perpetuamente calientes en mis muslos. Jugueteó con el dobladillo de mi falda entre el pulgar y el índice. Me apretó la cintura con ambas manos; me incliné y le metí la cara en el cuello. Al inhalarlo, ahora olía igual que aquella noche.
    
    “Estoy indefensa…”
    
    Mis falsas quejas casi sonaban genuinas. Me volví para mirarlo a la cara nuevamente.
    
    “¡Oh!, vamos, eso es bueno, en verdad.”
    
    Dije esto último en una interpretación ...