1. Tres días sometida por presidiarios (Car IV)


    Fecha: 25/09/2026, Categorías: Zoofilia Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos

    ... ella.
    
    Solo le quedaba una opción, y era el cuchillo. Se escondió tras el marco de la puerta de entrada y esperó a que entraran para asesinar al menos a uno de ellos con la esperanza de que el resto saliese huyendo…
    
    -¡Vamos chuchi!…
    
    Has sido un perro muy bueno…
    
    Nos has dejado entrar para coger lo que nos hiciese falta…
    
    ¡Toma... Otra recompensa!-
    
    Desde el interior de la casa, podía escuchar como le daban algo de comer al animal, y este soltaba ladridos de júbilo mientras se comía lo que fuera que le dieran esos desalmados…
    
    -Jajaja… ¡Verás luego que alegría te va a entrar Chuchi!…
    
    ¡Vas a ser el perro más contento del cementerio!-
    
    Todos reían ante la ocurrencia, Olga no entendía nada de lo que hablaban…
    
    -¡Toma… Otra chuche… Chuchi!…
    
    ¡Esta tiene más vitaminas ja ja ja!-
    
    Todos volvían a reír.
    
    -Tío, no las gastes todas… A ver si nos van a hacer falta…
    
    Que el fin de semana es muy largo -
    
    -¿En serio crees que necesitarás esta mierda?-
    
    Fue justo en ese momento de contestar, cuando el Chirla abrió la puerta principal, tras ella, estaba esperando la agitada y aterrada joven, al ver cómo se adentraba en el interior, se lanzó sobre él con el cuchillo en la mano, la dirección de la hoja, iba directa justo bajo el cuello, en el centro, donde a los toros, se les aplica la estocada. Pero ese individuo involuntariamente se giró, evitando que la joven acertase con la estocada, clavándolo sobre su hombro derecho, con tan mala fortuna, que al sentir ...
    ... el cuerpo extraño rozando su hombro, se giró hacia la izquierda, evitando que entrase más profundamente.
    
    -¿Serás hija de puta?-
    
    Enseguida, el Chirla se apartó rápidamente del área del cuchillo, porque la joven lanzó un par de cuchilladas nuevamente al aire, pero esta vez no acertaron a nadie.
    
    Detrás de ella, estaba Guzmán que, rápidamente la agarró de su brazo y la volteo para mirarla, mientras le arrancaba el cuchillo de su muñeca…
    
    -¿Sabes que esto lo cambia todo verdad?…-
    
    Agarrándola de su cabello, la volvieron a adentrar en el salón a rastras, ella casi sentada boca arriba, siendo arrastrada por el pelo, mientras sujetaba con sus dos manos, la muñeca de Guzmán para amortiguar el dolor del tirón de pelo, mientras era arrastrada, se hacía daño en sus tobillos, en sus muslos y en sus cachetes.
    
    Y la dejaron tirada en el suelo, mientras, observaba como ese gran danés negro, como el mismísimo Satanás, y antaño tan bueno y cariñoso con ella, la miraba con los ojos completamente idos, la boca absolutamente desencajada, como si no la reconociese…
    
    -¡Maxi!… ¿Que le habéis hecho?-
    
    Ellos se miraron, y después comenzaron a reírse.
    
    -Lo hemos animado un poquito…-
    
    Volvieron a reír
    
    -Estaba muy triste y solito…
    
    Posiblemente llevaba mucho tiempo sin novia, y como los dueños de la casa de al lado, tenían todo un arsenal médico, le hemos dado unas cuantas pastillitas de la felicidad …-
    
    En ese instante, con el dedo, hizo el gesto de empinársele.
    
    Y todos ...
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