1. Tres días sometida por presidiarios (Car IV)


    Fecha: 25/09/2026, Categorías: Zoofilia Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos

    ... chica se rindió, y no pudo evitar gemir, todos empezaron a reírse.
    
    -¡Mira la puta!…
    
    ¡¡¡Pero si tiene el coño chorreando!!!
    
    No hay nada como una buena lengua para volver a encender esa caldera ja ja ja -
    
    -¡Vamos Chuchi!…
    
    ¡Creo que hoy vas a tener juerga flamenca!-
    
    Grito Guzmán, mientras el Chirla, agarraba al animal por la correa, para que continuase saboreando ese culo y ese coño ardiente…
    
    -Tráete la figura del gnomo de jardín que tiene el vecino fuera Turbo-
    
    -¿El gnomo para qué?-
    
    -Tu hazme caso, verás a la guarra esta, que alegría le va a dar-
    
    A continuación, el Turbo trajo una figura de piedra, bastante pesada, de no más de 70 cm de alto de piedra blanca y la colocó donde el Chirla le dijo, como apoyo bajo su estómago, para que no pudiese moverse, de manera que a la chica, estando a cuatro patas, la apoyaron con la estatua bajo su vientre, presionándolo fuertemente mientras el perro continuaba lamiendo su zona vaginal y perianal.
    
    De repente, los tres desalmados pudieron observar como la joven, ya completamente excitada, sacó aún más su trasero exponiéndolo para las caricias de animal.
    
    La presión de esa gorda, fría y gruesa cabeza de la estatua, sobre su zona umbilical, causaron una nueva sensación en la muchacha que, con aquella presión, unido a las miles de terminaciones nerviosas de su vulva, siendo acariciada, penetrada, lamida y sobre excitada, comenzó a cerrar los ojos, acelerando su respiración y estalló en un sonoro y prolongado ...
    ... orgasmo…
    
    Aún con la vista nublada, las piernas temblorosas y su cuerpo dejado caer sobre el gnomo, volvió a asomar su cabeza hacia atrás, y vio que el animal estaba completamente excitado, y de su bolsa prepucial, sobresalía un enorme y gigantesco pene oscuro, deforme y muy grueso…
    
    Los ojos de la chica se entreabrieron mostrando una sorpresa con tintes de temor…
    
    -No temas, princesa…
    
    Porque a lo que tienes que tener miedo no es al rabo del animal -
    
    Dijo el psicópata del Chirla, mientras se miraban entre los tres, con aires completamente libidinosos…
    
    La estatua del gnomo, presionaba fuertemente el abdomen de la joven, mientras ellos sujetaban sus hombros hacia abajo, presionando aún más su vientre contra la cabeza de la estatua, coartando y dificultando su respiración, y volviendo a crear una extraña sensación que, unida a los lametones del animal, estaban desbocando nuevamente a la joven.
    
    A continuación, Olga sintió un enorme peso que se apoyaba sobre su espalda, eran los cuartos delanteros del animal, que unido a la fuerza que ejercían los tres psicópatas hacia abajo, creaban una presión de la estatua contra su vientre, que le estaba cortando la respiración por momentos…
    
    Básicamente, se sentía completamente empalada entre la cabeza del gnomo, en su vientre y el peso de los 70 kilos, de animal sobre su espalda...
    
    A continuación, Maxi empezó a patalear con sus cuartos traseros hasta acercar ese mastodóntico miembro gigante, enorme, oscuro, y deforme, ...
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