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Reconquista
Fecha: 27/09/2026, Categorías: Hetero Infidelidad Autor: Chicles, Fuente: SexoSinTabues30
Me enamoré de María, tuvimos dos hijos, pero me aficioné a la bebida. María intentó todo para que yo dejara de tomar, pero fue inútil. Por mi parte, sabiendo que tenía segura a mi esposa, me involucré con varias mujeres, particularmente con Nuria, mi secretaria, quien se enamoró de mí y tuvimos una hija. A veces pasaba las noches con una y a veces con otra. Obviamente esto molestaba tremendamente a mi esposa, pero aun así, su mayor preocupación era que dejara el alcohol para dar buenos ejemplos a mis hijos. Un mal día, manejando en estado de ebriedad, tuve un accidente. El automóvil legalmente pertenecía a la compañía, aunque estaba asignado a mí. La empresa logró que no se me imputaran responsabilidades y pagó todos los estropicios que hice, pero me liquidó. María me dejó y pidió el divorcio, el cual, después de varios meses con pleitos legales, se lo concedí. Logré darle una raquítica pensión para mis hijos y continué mi vida desordenada y al poco tiempo también perdí a Nuria. Mi exesposa consiguió un trabajo, pero también fue muy asediada por los hombres que deseaban cogérsela pues María estaba muy buena y no habría problemas de formalidad. Ella se puso un DIU y aceptó darle gusto al cuerpo, pero sólo procuraba calmar sus calenturas. Sin embargo, un día conoció y se enamoró de un colega, divorciado y con dos hijos de edades similares a los nuestros, a quien sedujo en unos pocos meses. Decidieron vivir juntos, incluso, al poco tiempo, el galán le propuso ...
... matrimonio. María le dio un año de plazo. Y continuaron su vida en amasiato. Ella estaba verdaderamente enamorada, incluso pensó seriamente en quitarse el DIU. Yo al ver tanta felicidad en esa relación, caí hasta el fondo, supe que la había perdido. Dejé de tomar. Mi suegra le insistió en que me volviera a aceptar, ella no quería, era feliz con su nueva pareja. Pero, afortunadamente ella quiso presionarlo para que tratara de menguar los lazos con sus hijos. Incluso terminó su relación, tratando de forzarlo. ¡Error!, ella fue quien se quedó sola y, por más que trató de volver, él ya no se interesó, pues la actitud manipulativa de María quedó al descubierto. Yo intenté recuperar mi lugar, pero lo más que logré fue cogérmela de vez en cuando, más por lástima hacia mí y por eventuales calenturas de ella. Si de coger se trataba, ella cogía con varios y más veces que las que cogía conmigo. Pasamos así, casi cinco años, hasta que un día supo que su anterior pareja ya había encontrado a otra mujer, más joven, bonita e inteligente que María y tenían un bebé recién nacido. Ella cambió radicalmente y aceptó volver a mi lado. Me hizo feliz, mi suegro, movió sus influencias como subsecretario y yo obtuve una dirección general, pero mi suegro fue muy claro conmigo: si volvía a descarrilarme, yo perdería todo. Me molesté porque yo creía que María me miraba como alguien vencido. Al coger, me indicaba cómo hacerle el amor, seguramente de las maneras más satisfactorias que tuvo con otros, lo ...