1. Ser infiel fue su primer paso: ¿Un trío con ella?


    Fecha: 28/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos

    ... recuerda, esta es tu oportunidad de vivir esto conmigo… ¿Esto solo queda entre nosotras… recuerdas? Ven y móntate en la cara de Tony, él está esperando que lo hagas, él sabe que es una de tus fantasías. Kiara nos miraba a ambos follar y luego se levantó de su cama y ante mi mirada se bajaba esa tanga beige que ya mostraba sus signos de humedad. Mientras Yessenia se clavaba mi verga una y otra vez a la inversa, esta chica se me acercó y me dio un pequeño beso en los labios y me dijo: -Quiero cogerme su carita… ¿Puedo?
    
    Se subió a la cama y ya Yessenia me había acomodado desde el principio un poco retirado del espaldar de la cama y lo único que Kiara hizo fue sobrepasar una de sus piernas sobre mi cara y me ponía su conchita sobre mi cara. Ahora tenía un olor a frutas, algo así como el coctel que habíamos tomado minutos antes. La tomé de sus dos hermosas nalgas cuando me acercó su conchita y comencé a saborearla delicadamente y ella se agarraba del espaldar de la cama y me la acercó lo suficiente para poder sentir mi lengua plenamente en su hueco. Ahora ambas gemían, pues Yesenia seguía dándose sentones sobre mi verga y había acelerado bastante el ritmo, mientras Kiara hacía un lento vaivén sobre mi boca y a veces hacía un movimiento para sentir mi lengua llegar a su culo.
    
    Luego sentí que Yessenia cambió de posición y se ponía frente a nosotros, como queriendo ver de primera mano y no por el reflejo de los espejos como me comía la concha de su amiga. Pude sentir que ...
    ... también había cambiado de agujero, pues se tomó el tiempo para lubricarse y apuntar mi glande a su culo, pues sentí lo apretado de su ojete cuando me lo atrapó. Dio un gemido profundo y solo dijo: ¡Qué rico! – y comenzó con un vaivén también lento como el que llevaba Kiara, quien lentamente restregaba con presión su panochita contra mi boca y nariz que a veces se me hacía difícil respirar. Se oían los gemidos de ambas al unísono, el cacheteo del golpe de las nalgas de Yessenia sobre mi pelvis y chasquido húmedo del vaivén de Kiara en mi cara. Aquello se volvió más intenso lo de Kiara cuando le comencé a apretar y halar los pezones y podía escuchar y ver de vez en cuando en ese vaivén por los espejos como Yessenia se chaqueteaba su conchita mientras se enterraba hasta al fondo de su redondo culo mis 21 centímetros de verga. Sentí esos espasmos que me anunciaban que el cielo estaba cerca, pero afortunadamente no era solo yo, también Kiara comenzó con sus gemidos escandalosos anunciando un nuevo orgasmo, pues lo sabía por la experiencia con ella a solas horas antes.
    
    Me aguanté en lo que pude, pues una vez me corría descoordinaría a toda esa orquesta de sonidos eróticos producidos en este cuarto de hotel. Por suerte Kiara no me defraudo, esta chica logra orgasmos fácilmente y aquello que era una de sus fantasías en 7 o 8 minutos la estaban contraminando a un potente orgasmo y ella comenzó a mover más sus caderas y solo exclamó de repente: -¡Por Dios… que puta… me vengo, me vengo… ...