1. De ama de casa a hembra de mi perro. (Parte 2)


    Fecha: 30/09/2026, Categorías: Zoofilia Autor: Sofia50, Fuente: SexoSinTabues30

    ... una manera impulsiva, alterando mi clítoris ante esa fogosa lamida.
    
    Arqueaba mi cuerpo, mientras mis manos, se aferraban fuerte mente a las sabanas, ante mis gemidos de placer, donde sus lenguazos eran cada vez más instigadores y arrebatadores,
    
    Sin pensarlo, me coloqué en cuatro, donde no tardó en montarme, en una manera esquizofrénica, moviéndose con todo su ímpetu, tratando de encontrar mi abertura para penetrarme, intenté de encontrar su verga para direccionarla en la posición correcta, cuando el ruido de una puerta que se cerraba, cortó ese próximo coito zoo.
    
    Me levanté como una tromba, mientras me colocaba la bata, saliendo de la habitación junto con Max, pensando que mi hija podría habernos descubierto, llamé para saber quién estaba, pero nadie contestó, revise las habitaciones, pero no había nadie, hasta que vi la puerta de la cocina, cerrada, que nunca lo estaba, deduciendo que habría sido una corriente de aire.
    
    Esa noche cuando llegó mi esposo, en privado le pregunte, qué había sucedido la noche anterior, pues muy simple:
    
    “Te quitaste el vestido, luego tus bragas, y cuando estábamos follando, te dormiste, así que acabé y me dormí”
    
    Realmente lamenté no haber disfrutado mejor ese“polvo” pero bueno así fue la cosa, creo que fue algo egoísta por su parte, pero es lo que hay.
    
    Recordé que en unos días Clara cumplía 16 años, trataría de improvisar una fiesta, con sus amigas, la abuela y otros allegados, esos previos preparativos parecieron hacerla ...
    ... desistir del problema entre Max y yo.
    
    Además estaba llegando el verano, llegando el verano, comenzaba a hacer calor, así que decidí tomar algo de sol para oscureces mi piel y además intentar bajar algo de peso, me puse una de los bikinis, me quedaban algo chicas, pero nadie me veía, así que busqué la más holgada.
    
    Me embarduné con el protector solar, para proteger mejor mi piel blanca y bastante delicada, puse una toalla vieja, para no ensuciar la reposera con mi crema, tendiéndome sobre ella boca abajo, disfrutando de ese cálido sol, que comenzaría a irritar mi piel.
    
    Max estaba a la sombra, en algún lugar del jardín, me relajé y me dormité, no sé qué tiempo, hasta que unos lenguazos en la pierna, me sacaron de ese letargo, diciéndole:
    
    “Max, quédate quieto, mami está durmiendo”
    
    Como si hubiese entendiendo, se fue, hasta que, al rato, lamio mi cara, lo eché, desganada, el calor, me mantenía como adormecida, pero para Max, no parecía importarle mi estado, hasta que continúo lamiéndome, saque mi lengua, hasta que roce a la suya, eso me alteró bastante, me puse boca arriba, mientras desataba el sostén, subiéndose a la reposera, mientras continuábamos con ese contacto, donde esa zona tan sensible, hace que nos comencemos excitar.
    
    No sé si el animal estaba alterado, pero yo sí, terminé quitándome el sostén, embardunándolo con mas emulsión, donde Max parecía más arrebatado, pasando de una teta a otra, agitándome mis tensos pezones que parecían detonar, comencé a tocarme, ...
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