1. La Bebota y El Payaso Manotas


    Fecha: 30/09/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Hetero Sexo con Maduras Autor: ElViejoMorboso, Fuente: SexoSinTabues30

    ... demasiado delgada. Al ponérselo, apenas lograba cubrir sus nalgotas. Ni un centímetro más. Y se marcaba su calzoncito cachetero debajo. Con esa ropa, se veía todavía más tetona y culona, de lo que de por si ya era. Unas calcetas blancas largas apretaban sus muslos, remarcando lo piernuda que era la chamaquita. Y finalmente se colocó sus tenis favoritos, que prenden lucesitas al pisar. Tomó sus llaves que metió en su mochilita de Pepa, que se colgó a la espalda y salió dando brinquitos hacia la feria. Con cada brinquito, sus tenis prendían luces y sus tetas daban firmes rebotes sutiles, que dejaban claro la calidad de sus pechos.
    
    Claramente todos los asistentes de la feria, tanto hombres como mujeres, quedaban impresionados al verla. Las mujeres, quedaban escandalizadas, sin poder creer que a una niña le permitieran salir vestida de esa manera. Y, por supuesto, también sentían envidia de que una simple niñita tuviera mucho mejor cuerpo que ellas. Y por otro lado, los hombres no podían evitar mirarla con morbo, imaginándose lo bien que se sentiría manosear a una chiquilla como esa. Claro, hasta que sus mujeres les daban un fuerte codazo.
    
    Roxanita se paseó por la feria muy emocionada. Admirando todo. Ajena al espectáculo morboso que daba. Sin embargo, un poco alejada de todas las atracciones, divisó una camioneta tipo van. Se veía como chatarra. En algunas partes oxidada y en otras con pintura de mala calidad, casi a punto de desprenderse. La camioneta era bastante ...
    ... grande, no tanto como un camión, pero si más grande que una camioneta promedio. En letras pintadas con aerosol decía: «Payaso Manotas» y de pie, recargado contra la parte trasera de la camioneta, estaba un hombre viejo, chaparro y demasiado panzón. Estaba vestido con un traje de payaso que constaba de uno de esos coloridos pantalones grandes, pero este se veía viejo y desgastado. Incluso sucio. Un saco de colores, en el mismo estado que el pantalón, que apenas le quedaba y dejaba totalmente al descubierto su enorme y peluda barriga. Unos guantes amarillentos que quizás en algún momento fueron blancos. Zapatos rojos sin lustrar, de esos enormes que usan los payasos. Y un pequeño gorrito sujeto a su barbilla por un cordón elástico. El tipo tenía una nariz roja y un maquillaje blanco deplorable. A simple vista parecía tener unos 65 años. Fumaba un cigarro que sostenía con una mano, mientras con la otra sostenía una cerveza medio vacía.
    
    A Roxanita le brillaron los ojos como si hubiera encontrado un tesoro. Rápidamente se fue corriendo hacia el tipo. Su mayor ilusión siempre había sido conocer a un payasito. – ¡¡Holaaaa!! Dijo Roxanita con mucha alegría, parándose a un lado del viejo, pasando sus manitas detrás de su espalda baja e inclinándose un poco, de manera infantil. Pero esto hacia que sus senos grandes y redondos, resaltaran bastante. El viejo payaso volteo con desinterés, pero al ver la tremenda bebota que tenía parada a lado y con semejantes tetotas; se le fue el humo del ...