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Carla: Amante fija de cliente de su padre, papi aprovecha
Fecha: 02/10/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... luego el mínimo triangulito turquesa de la tanga, que cubría pero transparentaba la mínima rayita de los labios vulvares. Dejé caer el vestido al suelo y dije: —Creo que deseaban verte así amor, al tiempo de poner un dedo por debajo de la mínima tanga y meterlo en su conchita, de donde salió húmedo y brillante. Me lo chupé y dije: —Que delicia! —Yo pedí desnuda! Dijo el padre. Y Manuel, sonriente y complaciente agregó: —Falta la tanga. Cuidadosamente me incliné, la retiré milímetro a milímetro, haciendo que desearan ver aquella hermosa conchita, y también la dejé caer al suelo, ahora solamente tenía puestos su zapatos, medias y portaligas, haciendo un conjunto impresionante. —Amor, tu papá y yo nos vamos, deberías saludarlo con una reverencia. —Tenés razón. Se giró, abrió las piernas un poco, y de espaldas a ellos, se inclinó doblando la cintura como en una reverencia un poco exagerada. Lo primero que vieron, fue el hermoso esfínter, digamos que perfecto, totalmente simétrico, todas las estrías iguales, rosado; y mas abajo, fue apareciendo esa hermosa vulva que tantos caballeros hemos disfrutado (llevamos prolijamente la cuenta, 62 caballeros en seis años), sin defectos, absolutamente depilada, los labios apenas entreabiertos y el interior ya brillante y un poquito húmedo. Volvió de frente a ellos y a mi, que había contemplado la reverencia junto a ellos, y nos dijo: —Deben irse, cuídense; y nos dio sendos besos de lengua. Pero agregó: — ...
... No te escandalices porque bese a papá Manuel, ni porque me vea así, el ha estado en mí, de todas las maneras posibles, y lo disfrutamos, verdad papá? —Claro que sí hija. —Eso sí que me sorprende! Deberé invitar también a Sergio y José a Buenos Aires, entonces. —Papi vení mañana a buscar a Manu, lo quiero toda la noche aquí. Cierra ahora y entras mañana con tu llave, si? Puede que estemos todavía en cama cuando vengas. No te molesta Manuel? —Para nada, divina. Y así nos fuimos el padre y yo. A partir de aquí, el relato lo escribo basado en lo que me transmitió Carla, con lujo de detalles durante varias sesiones de sexo entre nosotros. Salvo un pequeño episodio de llamada telefónica y envío de una foto, que ese lo viví en directo, a poco de salir del apartamento de ella. Quedaron solos Manuel y Carla, y él dijo: —Que deliciosa entrega, jugaron un juego muy lindo tu y Sergio. —Ja ja, fue el mismo juego con el que me entregó por primera vez. Pero pongámonos a gusto! No vale, yo desnudita y tú vestido. Y ella misma le quitó la camisa, el pantalón, él se quitó los mocasines, y cuando Carla le bajó el bóxer, no pudo contener una exclamación al verle la pija: —Que divina pija amor! Me encantan así! Lo que tenía a la vista, era pija y bolas de excelentes dimensiones, afeitadas, y para deleite de Carla (nuestros lectores ya conocen su preferencia), el glande estaba totalmente recubierto de piel, que parecía cerrarse en el extremo, y eso, en plena ...