1. Capitulo III: un padre y su hijo solos en el mundo.


    Fecha: 03/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: Rimi, Fuente: SexoSinTabues30

    Los pajarón cantaron cerca de la ventana como en todas las mañanas, sentía mi cuerpo adolorido y mis piernas algo dormidas, una sensación pegajosa en mis nalgas me hizo recordar lo que pasó la noche anterior, quise levantarme pero un fuerte dolor me causó molestia, mi cabeza estaba a mil y la culpa me revolvió el estómago, no sabía en qué momento todo pasó, no podía creer que había hecho eso con Abraham, mi propio hijo, eso estaba mal. El sonido de unos pasos me hizo alertar y me levanté de golpe sin importar el dolor.
    
    — Despertaste… Traje esto — sin mirarme a los ojos me entregó unas latas de sopa.
    
    — Gracias, ¿Sopa?— lo miré extrañado por el gesto.
    
    — pensé que te dolería, y traje sopa— su voz era casi un susurro mientras bajaba la cabeza como un cachorro regañado, su actitud era casi como la de un niño apenado, muy diferente al macho alfa que me daba órdenes hace unos días.
    
    — Abraham…— al escuchar su nombre levantó su mirada para conectarla con la mía, sus ojos eran oscuros y profundos, era un hombre verdaderamente guapo. — lo que pasó…
    
    — Lo siento. Papá, no quise…— su voz se cortó y desvío la mirada, sentí mucha culpa porque también pasó gracias a mí y no podía hacerlo sentir mal a él solo.
    
    —Tranquilo, estuvo rico — sonreí para tratar de animarlo y él sonrió.
    
    Ese día paso como cualquier otro, el dolor ya había pasado y me sentía verdaderamente feliz, desde hace mucho tiempo no me sentía tan vivo, Abraham por su parte no se me despegó en todo el día, ...
    ... raramente no fue a su guardia y estuvo todo el día ayudándome con el jardín. Se la pasó todo el tiempo sin camiseta mostrando el torso bendecido que Dios le obsequió, como nunca pareció mas dispuesto a ayudarme en lo que le pidiera.
    
    Su cuerpo era de un hombre juvenil, Pero me recordaba a un niño obediente a mi lado, era casi como un perrito salvaje ya domesticado. Me sorprendió, supongo que debió ser la culpa.
    
    Durante ese día traté de no pensar en lo sucedido entre nosotros y traté de atribuir todo a los deseos después del terror, no tenía pensado en repetir absolutamente nada más con mi hijo. Hasta que observé como sus músculos se tensaban al levantar los sacos de tierra ocasionando que su abdomen se marcara hasta mostrar el camino de vellos que bajaban hasta la selva en su pelvis, me recordó como sus huevos chocaban con mis nalgas y me causó una excitación terrible, por más que lo intentará ya no podía verlo igual, ahora era un hombre y me causaba un montón de deseos.
    
    A la hora de la cena mi hijo llegó hasta sentarse en el mostrador de la cocina observando cada uno de mis movimientos, de cierta forma era incómodo Pero pude notar que no dejaba de ver mi culo y me excito la idea de dejarlo mirar.
    
    — Papá, tienes un buen culo— su comentario me dejó en el aire, no esperaba que fuera tan directo.
    
    — Abraham…— me quedé en silencio dandole la espalda.
    
    No emitió otra palabra Pero sentí sus manos tocando mis nalgas, abriéndolas un poco mientras se pegaba contra mi y me ...
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