1. Gracias al trabajo (2)


    Fecha: 03/10/2026, Categorías: Bisexuales Autor: vantheway, Fuente: CuentoRelatos

    ... la puerta sonó.
    
    Me levanté y llegué hasta la puerta, comprobé la mirilla y ví que era Jorge, así que le abrí la puerta tal y como estaba, se asombró al verme desnudo y, entrando, cerró la puerta, me agarró la polla y me dijo:
    
    – ¡¡¡Joder, esto sí que es un buen recibimiento, jajaja!!!
    
    Se acercó y me besó sin soltarme la polla, lo abracé sin parar de comerle la boca mientras notaba como su nabo crecía dentro de su pantalón.
    
    – Vámonos a la habitación, necesito todo lo que me puedes dar, le dije, y de la mano los dos, subimos hasta el dormitorio.
    
    Una vez allí comencé a desnudarlo, le quité la camiseta, solté su pantalón, y al caer al suelo, me fijé que llevaba un tanga de algodón de color blanco de caballero puesto, me dijo que lo había visto en una lencería y se decidió a probarlo, me dijo:
    
    – No sabes como excita el llevarlos puestos, con esa tirita que me roza el ojal y acabo con el tanga empapado de líquido preseminal por lo caliente que me pone, además, duermo con tu bóxer puesto, huelen a ti y me excitan mucho. Anoche tuve que pajearme del calentón que tuve.
    
    Esas cosas me ponían a mil, así que lo giré y observé su culo con el tanga puesto le hacía un culo precioso, un poco de mujer, y ya tenía yo la polla bien dura así que la acerqué a su culo mientras lo abrazaba y le besaba el cuello. Él respondió agarrándome los huevos mientras que se acariciaba la polla por encima del tanga.
    
    Me arrodillé y le quité el tanga con la boca, se lo bajé hasta el suelo ...
    ... y le abrí el culito, dios, solo quería follarme ese culo que parecía hambriento, le abrí las nalgas y apareció ese ojal sin un pelo, bien depilado, redondo, apretadito, él me dijo que se lo había lavado explícitamente para mí, que le hiciera lo que me apeteciera, apoyó sus manos en la cama y con mis manos abriendo sus nalgas, acerqué mi boca y comencé a lamerlo, su respiración empezó a acelerarse mientras yo el acariciaba los huevazos y el nabo, colocaba la lengua en la entrada pero no llegaba a entrar, apreté y entró un poco, en ese momento degusté uno de los sabores más excitantes y más raros que jamás había probado, ni el de mi mujer me había comido, eso me puso muy excitado y le metí un dedo, él de decía que despacio pero que no parara, que lo dilatase, que quería notar mi polla dentro de él, se recostó en la cama, con las piernas de rodillas en el suelo, me coloqué detrás y puse mi capullo en su ojal, me dijo:
    
    – No te muevas, ya me la clavo yo, tú quédate tal como la tienes.
    
    Eso hice y, muy lentamente fue pegando su culo a mí, yo veía como muy despacio mi polla le entraba, no tenía el culo tan cerrado como me pensaba o durante estos días había utilizado alguna "herramienta" para abrirlo, me decía:
    
    -Joder duele un poco, y quema, pero he leído que hay que dejarla dentro sin moverla y se pasa el dolor.
    
    Una vez que la tenía dentro, nos quedamos así un par de minutos, él tenía la respiración alterada, me decía que la notaba, que quería eso siempre en su culo para ...