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En fiesta decembrina
Fecha: 03/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Isabel, Fuente: TodoRelatos
Lo senti mucho pero la vida que me estaba dando Alberto ya estaba fuera de contexto, mi vida era muy distinta después de que tuviera mi primer hijo, mi cuerpo adelgazó demasiado por los desvelos y porque tuve que dar pecho a mi bebé durante dos años, ya que nunca aceptó leche en fórmula. Cuando nos casamos, mi cuerpo estaba muy bien repartido, ya que los constantes ejercicios a los que me sometía, lograban mantener mi figura demasiado bien, incluso a mis quince años ya tenia propuesta por gente adulta,. Incluso cuando trabajé en una tienda naturista por los dias de vacaciones escolares, un señor de mas o menos cincuenta años, me pidió que fuera su mujer pero no era mi priorida, en esa entonces mis pechos ya estaban bien desarrollados, ocupaba brassier talla 36 C, entonces cuando me embarazo alcanzo a ocupar brassier copa de 38 A. Con el paso de los días y la alimentación diaria a mi bebé mis pechos fuero cayéndose y era normal como cualquier mujer que amamanta, sin embargo debido a que el parto fué de mucho riesgo y por cesárea, me pidierón evitar demasiado movimientos para que la cirujia cicatrizara bien, que incluso ni se lograba ver el corte hecha por el cirujano. Eso provocó tambien que mi cuerpo perdiera algo de físico, sobre todo en el vientre que quedó un poco inflamado y las nalgas desaparecierón, lo único que ayudaba eran que mis caderas se abrieron un poco mas. Entonces mi marido dejó de acariciarme, ni me daba siquiera algo de atención cuando mi hijo se enfermaba, ...
... tenia que partirme en dos como se dice, pero el tenia la oportunidad de llegar a la casa ebrio, oliendo a perfume de mujer, a veces sin dinero, nos peléabamos seguido y ya era insoportable, hasta que un día cuando mi hijo ya tenía año y medio, a mi marido lo cambian de lugar de trabajo y solo vendría cada mes, eso me ayudo mucho porque me hicieron la propuesta de entrar a trabajar a una tienda departamental, por mi hijo no habría problemas ya que el horario de entrada me permitía dejar bien amamantado a mi bebé y al cuidado de mi cuñada. A los quince dias de estar trabajando ya era de las personas que mas ventas tenía, quizá por mi forma de atender a mis clientes, eso ayudó que me pudiera inscribir a un gimnasio ya que obtenia buenas comisiones. Medio año bastó para volver a tonifocar mi cuerpo, pero ahora con mas pechos porque aún seguían cargados de leche, incluso a veces se me mojaba el sujetador durante el ejercicio. Sin embargo mi marido seguia en lo suyo, no cambiaba y una mujer tiene necesidades al igual que los hombres, asi que tuve que ayudarme con un juguete sexual para tener tranquila mi panochita que ya andaba urgida de tener algo dentro. Llega el mes de diciembre y las famosas posadas navideñas se hacen presentes, la empresa nos invita a la celebración dentro de las mismas instalaciones. No me quebré mucho la cabeza en la forma de vestirme para esa ocasión, me puse una minifalda negra, una blusa roja con mangas largas tipo payasito, tanga y brassier rojo, botas ...