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Mi compañero de cuarto estuvo recibiendo una tras otra verga tanto por su culo como por su boca.
Fecha: 05/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... entraba y salía de su culo, sin que él pudiera hacer nada para evitarlo. Pero a medida que yo continuaba penetrándolo ante la vista de los demás, él escuchaba como nos reíamos, y como yo les decía a los otros, que su culito era bien sabroso. Mientras que él sin poder hacer nada, permanecía acostado boca abajo, dejando que yo siguiera dándole por el culo, como me daba gusto y ganas. Al rato comenzó a despertar, pero ya tenía toda mi verga dentro de sus nalgas, y él sentía como se la enterraba una y otra vez, hasta que, al poco rato, cuando la saqué, y terminé de venirme entre sus nalgas, sin que él pudiera evitarlo. Yo había terminado, cuando el chico que nos recibió en la puerta, estando completamente desnudo, le dio la vuelta al cuerpo, colocándolo boca arriba. Tras limpiar sus piernas y nalgas, ante la mirada de todos nosotros, también comenzó a penétralo por el culo, pero de manera mucho más salvaje, pero mi compañero de cuarto comenzó menear sus nalgas, con fuerza y a pedir que le dieran más y más duro. Yo no lo podía creer, pero a pesar de la gran borrachera, él tenía, en medio de todo, cada vez que le enterraba toda su verga, mi compañero disfrutaba intensamente, todo lo que le hacían. Así ...
... después de un buen rato, que él le siguió dando por el culo, una vez que se vino, al poco rato, otro de los chicos lo penetró, de forma más suave, pero de igual manera, aunque no se podía poner de pie, si continuó moviendo con fuerza sus nalgas, cada vez que la verga, de ese tercer chico entraba y salía, una y otra vez de su culo. Así estuvo, el resto de la noche, recibiendo una tras otra verga, ya había oscurecido, cuando lo puse a mamar mi verga. Finalmente, se pudo poner de pie, y dando tumbos y sin decir nada, fue al baño, tras expulsar toda la leche, que le habíamos dejado, y lavarse lo mejor que pudo, regresó a la sala, al verlo le dije. “Te lo advertí que, si te dormías, te iban a comer el culo”. No dijo nada en lo absoluto, pero sonriéndose se dirigió a recoger sus pantalones, cuando otro de los presentes en la fiesta, agarrándole las nalgas, le dijo. “Si quieres podemos seguir”, yo pienso que por lo borracho que estaba en esos momentos, en lugar de ponerse su ropa, y marcharse, lo que hizo, de manera gustosa se recostó en el sofá, y con sus manos abriendo sus nalgas se las ofreció. Por lo que ya de manera, un poco más consciente disfrutó nuevamente de que le comieran el culo, y lo pusieran a mamar.