1. Sole


    Fecha: 07/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: letoniano, Fuente: CuentoRelatos

    ... caballero no se cansaba nunca de lamer chupar y disfrutar de los olores y sabores que ofrece un coño como el de Sole, porque ella no paraba de que su coño manase jugos continuamente, cuanto más excitada estaba más jugos echaba, hasta llegar al famoso y complicado de conseguir squirting, eran dos vasos comunicantes uno se excitaba al ver como manaban jugos del coño de Sole y Sole se excitaba al ver como Antonio lamia chupaba mordía y no desperdiciaba nada de sus jugos.
    
    Ambos se compenetraban perfectamente, una no se cansaba de que le comieran el coño, el otro no se cansaba de comer y saborear el coño de Sole, la naturaleza es sabia y los unió, pero si Sole tenía un coño lujurioso y oloroso y sabroso, la mente del caballero era muy inquieta, gustaba de imaginar traviesos jugos para la Sole.
    
    El último fue en un pub, la Sole bailando sensual para su caballero, este la miraba extasiado, le excito, la cogió le comió la boca, el cuello, disimuladamente le metió la mano entre sus muslos, ya estaban manchados de los jugos de la Sole, “¿cuándo te has manchado los muslos putita?”. “Bailando para mi perverso caballero, me he puesto como una perra y me ha empezado a palpitar mi negro coño”, le respondió.
    
    El caballero la miro, tenía la boca húmeda de sus besos, la lengua roja, húmeda, esperando sentir la calidez de la lengua de su caballero, Sole, picarona y al borde de empezar a sentir sus múltiples mini orgasmos unos detrás del otro, se desabrocho otro botón de su camisa, cogió ...
    ... la mano de su amante y se la metió entre sus sudorosos pechos, él la manoseaba y subía a sus pezones, para ponérselos suaves con su propio sudores.
    
    -Eres muy puta Sole, te veo venir y antes de irnos de aquí, quiero que dejes tu marca, quiero que el próximo caballero o dama que se siente aquí, sepa que antes ha estado aquí, Soledad, la mejor amante, la dama más caliente, la más puta, así que quiero que te quites las braguitas, de todos modos ya las tienes toda mojadas, te las quitas, las restriegas por la butaca, restriegas tu coño también, quiero ver todo el asiento empapado con tus jugos.
    
    Sole le dijo “méteme dos dedos en el coño como tú sabes, lo tengo a punto para soltar un buen chorro de esos jugos que tanto te gustan”, lo hizo el caballero y a los dos minutos, la Sole se revolvía de placer, le susurro al oído “estoy a punto, sácame los dedos y azótame el coño duro y cuando te diga ya, quitas la mano”.
    
    Así lo hizo, el coño de Sole era un caño, soltando jugos a chorros, el orgasmo de la Sole fue glorioso, menos mal que ya apenas había gente en el local, aun así, creo que un camarero y una dama la vieron cómo se contorsionaba de placer, pero eso más placer le daba a Sole y más placer a su caballero, la butaca era un poema, absolutamente llena de los jugos de Sole, el caballero la miró.
    
    -Sole limpiemos un poquito esto.
    
    Y ambos lamieron los jugos que tan gloriosamente había echado por su coño, cuando la butaca estaba más o menos limpia, se levantaron, saludaron ...