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Rafael el de la Ferretería de mi pueblo
Fecha: 07/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Liseth, Fuente: TodoRelatos
... mi me gustaba que quería ser follada por el a pesar de ser tan mayor para mi pues me llevaba unos cuarenta años. Es que lo deseaba tanto como hombre. un día me encontré con Andrea. Liseth: ¡ hola Andrea como estas! Andrea:! Hola nena! ¡ bien! Liseth: ¡ por fin te dejaron venir! Andrea: ¡ hay si los estudios que no dan tiempo de nada! Andrea: ¡ Y tu que tan bonita como siempre! Liseth: ¡ no normal estudiando en el colegio! Andrea:! Y tu novio que! , ¡ por que yo te e visto con varios muchachos! Liseth: ¡ nooo estoy muy joven para tener novio! Andrea:! Juuuumm si claro! Liseth: ¿por que no me crees? Andrea:! La verdad no te creo! ¡ tienes varios novios! Me puse roja, me dio vergüenza. Liseth:! Hay no Andrea! Andrea:! Mejor Ven vamos a la ferretería me ayudas con unas cosas! A quien le dijo a la calenturienta de Liseth me fui con Andrea. Ese día tenia puesto un vestido elástico muy ajustado y cortico color negro que marcaba bien mis curvas y unas zapatillas deportivas. Llegamos a la ferretería le salude a Rafael. No me quitaba la mirada de mi cuerpo, me quitaba la ropa con la mirada yo le sonreía y jugaba con mi cabello cada que podía me le insinuaba con mis gestos. Andrea empezó a organizar unas cosas en la ferretería me dijo que le ayudara entonces le comencé a ayudar. Rafael no perdía el tiempo me seguía morboseando con la mirada pervertida si no me miraba el culo, me miraba las tetas. En un momento que Andrea ...
... estaba lejos saco valor de no se donde y me agarro el culo pero me hice la desentendida apenas le sonreí como si no hubiese pasado nada. Rafael: ¡ estas muy bonita hoy! Liseth:! Hay que lindo Don Rafael gracias! Seguimos arreglando las cosas con Andrea pero Rafael me seguía viendo con cara de pervertido pues yo lo podía sentir cada que me miraba. Ese día no desaproveche momento para seguir insinuármele sin que Andrea se diera cuenta. Andrea dijo que iría al segundo piso por jugo para que tomáramos entonces nos quedamos a solas con Rafael aprovecho el momento se acerco por la espalda con una de sus manos me agarro por la cintura y con la otra la metió por debajo de mi vestido y me acaricio un muslo casi hasta el culo yo me incline hacia atrás le restregué el culo en el fundillo y pude sentir una verga grande muy dura en mi culo. La mano con la que me agarro la cintura la subió hasta mi cuello y me pego contra una vitrina y olio mi cabello. Rafael: que rico hueles, no sabes cuanto te deseo Liseth quiero que seas mía. Como un escalofrío recorrió mi cuerpo, mi piel se erizo un hormigueo con espasmos invadió mi vagina y me humedecí la tanga. Solté varios pequeños gemidos. Liseth: ¡ aah,mmm! ¡ noo Don Rafael que Andrea se da cuenta! ¡ mmm! ¡mmm! De pronto sonaban los pasos de Andrea por la escalera ya venía bajando del segundo piso con la jarra con jugo, inmediatamente nos apartamos pero yo estaba agitada y roja, pero Andrea se dio cuenta que estaba nerviosa ...