-
Yo Paula IV
Fecha: 08/10/2026, Categorías: Confesiones Autor: hot girl, Fuente: TodoRelatos
Mi adolescencia no transcurría de la misma manera que a los demás chicos de mi edad, pues como le dije antes por mi tratamiento y condición, cuando terminé segundo de secundaria mi cuerpo empezaba a mostrar más cambios sexuales. Esto implicó que mi voz no cambió mucho, desarrollé prácticamente nada de vello facial, mi pene se hizo mucho más pequeño al igual que mis testículos, y en lugar de ganar masa muscular, mi cuerpo tuvo una mejor distribución de grasa femenina, con mis glúteos y caderas aumentando un poco de volumen, sin embargo, durante las vacaciones el cabio más notorio y repentino serían mis pechos, pues incluso desarrollé tejido mamario por dentro, traté de seguir ocultándolos de mil maneras, pues me hacían sentir un poco rara aun sabiendo que sucedería en algún momento. A medida que subía de peso y crecía, mi figura se feminizaba, pues la grasa que no se iba a mis glúteos, se iba a mis senos, trataba de ocultar esto con ropa muy holgada pero ya era casi imposible, eso me encantaba y decidí apropiarme de mi sexualidad y de mi cuerpo. A pesar del maltrato que sufrí por parte de algunos de mis compañeros hombres en la secundaria, no podía evitar sentir atracción hacia algunos de ellos, verlos tan fuertes, ágiles, sus voces profundas, algunos con un poco de vello en su rostro, me hacía desear que por lo menos uno se apiadara de mí y me protegiera del resto, aunque eso duró muy poco como ya se los había dicho, pues mi protector se mudó a otra ciudad. Al ...
... entrar a tercero de secundaria llegué muy cabizbaja, con una camiseta de compresión bajo mi ropa y una sudadera negra holgada para qué la feminidad de mi cuerpo aun no fuera percibida en su totalidad, a veces era bastante difícil llevar sudaderas y chamarras con tal de no mostrarles mi realidad. Desde los primeros días, mis ojos se fijaron en este chico de nombre Erick, el cuál era todo un sueño varonil, cierto día tuve que hacer una actividad en parejas con él. Él era un chico promedio, piel morena, 1.77, cabello muy corto, casi corte militar, tenía cierta masa muscular, pues entrenaba bastante, era la clase de macho que despertaba profundamente mis mayores deseos, pero no creía tener oportunidad con él, pues no creía poder atraerlo, aún así fantaseaba con que me inseminara ferozmente. La suerte me volvió a sonreír y pude llevarlo a casa un día para continuar con nuestro trabajo. Yo ya no soportaba la camisa de compresión oprimiéndome los senos, entonces le dije que iría a cambiarme la camisa. Fuí a mi cuarto a hacerlo. El problema fue cuando Erick entró sin aviso, supongo que no creyó que fuera necesario avisar, pues hasta donde el sabía, yo era solo otro chico, bastante afeminado, pero otro chico. Vaya sorpresa se llevó el y vaya susto me llevé yo cuando al abrir la puerta y entrar, se dio cuenta que debajo de mis camisetas se escondían mis tetas que fácilmente serían una copa 34D debido a que había estado creciendo durante julio, agosto y septiembre. Sentía mi ...