1. Una herencia familiar muy complicada V


    Fecha: 08/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos

    ... posible, no creo que nunca nadie haya podido escuchar mis jadeos, mis gemidos o mis sofocos.
    
    -Pues claro que se oyen, igual que tus ronquidos, los de tu hijo y supongo que también los míos. – dijo Cata – Sin embargo, nunca he escuchado nada impropio procedente del dormitorio de tu hijo, a pesar de que las paredes de nuestra vivienda en la residencia son prácticamente de papel. Supongo que él será igual que yo, más discreto, y que lo hará en la ducha o cuando sepa que está completamente solo en el piso.
    
    -Joder de lo que nos estamos enterando esta tarde. – dijo Atenea con recochineo – Secretos, intrigas, ocultaciones, enigmas …. Y, por cierto, hablando de enigmas le pregunto a Helena, ¿Qué querías decir cuando has comentado que de alguna manera y según Ulises tú habías sustituido a su pequeña Penélope, con la que te comparaba, dedicándote las atenciones y el cariño que ni a ella ni a su madre pudo darles, a pesar del parentesco que les unía a ambas? Creo que a todas nos ha quedado claro el parentesco que unía a Pen con Ulises, pues era su sobrina, hija de su hermanastro Caín, pero a su madre ¿Qué parentesco le unía a mi abuelo?
    
    -Ese es otro de los secretos que me conto Ulises, y que no debería de contar ya que así se lo prometí, pero que dada la situación creo que todas tenéis el derecho a saber, sobre todo Catalina. – dijo Helena dando un suspiro de alivio – Además el que conozcáis ese secreto también justifica el por qué ella figura como una más de las herederas. ...
    ... Pues bien, nos tendremos que remontar al padre de Ulises, Tomás creo que se llamaba como bien debe de saber Gea, se casó con Juana, y ambos nacidos en la década de los años veinte del pasado siglo. Tomas y Juana tuvieron un solo hijo, Ulises y dos años después Juana falleció de un cáncer de mama. Tomas tenía una única hermana, Teresa, que al fallecer Juana se salió del convento en el que estaba de novicia a punto de jurar sus votos para monja y se vino a vivir a esta casa para cuidar del pequeño Ulises.
    
    -En aquellas fechas, - siguió Helena tras un pequeño silencio como recordando lo que le había contado Ulises – debía de ser por el año 1.953 más o menos, ya que Ulises contaba dos años, y Teresa tendría unos veinte, pues era once años menor que su hermano. Mas o menos por aquellas fechas una de las sirvientas, una tal Virtudes, dio a luz a un niño al que pusieron de nombre Caín y cuando Teresa, dada su religiosidad la quiso despedir por ser madre soltera, Tomas se negó rotundamente confesando a su hermana que el niño era hijo suyo, y que tanto la madre como el niño seguirían viviendo en la casa como sirvientes, pero con privilegios sobre el resto de empleados de la finca. Por lo visto esa postura, por un lado, justa al no desentenderse ni de la madre ni del hijo, y por otra totalmente injusta al no reconocerlos oficialmente, sumió en una profunda confusión a Teresa, que empezó a replantarse su existencia y empezó a conocer gente de su edad y al parecer a tener una vida ...
«12...456...10»